viernes, 17 de noviembre de 2017

PILAR MAGADÁN- SABOR DE SALAMANCA-






















PILAR MAGADÁN- SABOR DE SALAMANCA-
Hay personas que tienen tanta delicadeza, armonía,
plenitud, sencillez, gentileza,…Que siempre las tienes
a tu lado.
Y de allá…
                  Del coro, del inmenso cielo, baja un rumor
de Voces Blancas que impregna en recuerdos, todos los
buenos momentos  que con ella has  sentido.

Y Don Anibal,
                        Teclea
hoy.
       Con su mayor afán:
¡Gloria y Gloria!
                          Y se recrea.
Vive la Fiesta del Pan
Mientras bajito solfea.
Junto a Pilar Magadán.

¡Plenitud de catedral!
¡Resplandor de Voces Blancas!
Bien lo sabe Cid Cedrián
Cuando el órgano se arranca
El tamboril es su sal.
Y con Pilar Magadán
El sabor de Salamanca.
X-FOTOS.Pilar Magadán con traje de Vistas de La Alberca.
     La Virgen de la Peña con traje de Vistas de La Alberca.
     Fotos del archivo Isidro Barcala-
HAZ CLIC EN LA AUDICIÓN TE EMOCIONARÁ
X-Gracias a las hermanas Puerto -Mari y Trini- por la
información recibida.








































































VOCES BLANCAS (PILAR MAGADÁN) LA MADRE DE LA GRACIA

miércoles, 15 de noviembre de 2017

RELATOS DE OTOÑO, AL CALOR DE LA LUMBRE DE SUELO -EL BAJEL DEL INDIANO-






























RELATOS DE OTOÑO, AL CALOR DE LA LUMBRE DE SUELO
                  -EL BAJEL DEL INDIANO-

 Me llamaba la atención. ¿Por qué esa fuente que está a la salida del pueblo, nada más pasar la curva que está antes de llegar al cuartel y sube por el camino de la derecha la gente la llama La Fuente del Indiano? Eso del “indiano” me extrañaba. Hubo un tiempo que también se la conocía  por sus propiedades curativas de modo que a alguien que conocía sus aguas  se las cambió por las del Chorrito y no pudo darle "gato por liebre" El Indiano fue su promotor, quizás alguno de ellos, pues tal apodo  se atribuye a varios y ya en tiempos más recientes
El devoto albercano que se fue a las Américas donando sus bienes a la iglesia, dispuso que en la veleta del templo parroquial figurase un barco que llevara a proa un navegante y otro con  poncho en la popa.
Más ahondando en este asunto dice Amable García sobre D. José Pérez Calama que  fue “teólogo consultor en el Obispado de Puebla de los  Ángeles, en las Indias; luego Canónigo lectoral y Chantre en Valladolid –Yucatán-. Por último Obispo de Quito, a cuya silla renunció algún tiempo después”. Y se retiró a su pueblo, La Alberca, en donde fabricó la suntuosa Capilla de la Virgen de los Dolores, costeando todos sus gastos.
Antes, D. José Pérez Calama, había comunicado su intención de fundar un colegio en La alberca.
Pero embarcado “En Guayaquil y pasado Acapulco el 29 de abril de 1793, no se tuvieron más noticias de él, suponiéndose que naufragó el barco que le conducía.
Debemos añadir que encima de la puerta de la Iglesia que da al Solano Bajero hay un “victor” en honor a este prelado, hijo del pueblo, en barroca floresta, sostenida por ángeles. Y dice así: “El Ilmo. Señor Don José Pérez Calama, del Consejo de su Majestad, Obispo de la ciudad de Quito, en las Indias, natural de La Alberca. Año 1789”.
Enterándose nuestro amigo Peromingo de tales e  interesantes  historias;  bien valen –se dijo-para contar en estos días de otoño, al calor de la lumbre de suelo: Y… ¡trovando, trovando  y trovando! Espera no salir mal parado de tan ocioso e ilustrativo oficio entretenedor. Que  va como sigue:

No fue el bajel, de un pirata. / Sí, el sueño de un navegante
Que iba en obediencia,  grata.
Y actitud cristianizante.

Y en la iglesia y su tejado / Resaltaba tan radiante
Que lanzaba  a cada lado
A su veleta radiante.

No  iba por mar, sí por aire / En vuelo fugaz, rasante.
Que no le falta socaire.
Sometiéndose al ambiente
De nuestro pueblo boyante

Más la desgracia surgió / Y en un día diecinueve
Del dos mil catorce, en nueve.
Un gran rayo destrozó
A nuestra insigne veleta

Dejando sin navegantes  /Tanto al bajel del indiano
Que bien cumplía su  treta
Como a su  pueblo albercano.

Historias que  son, ya de antes. / Y han dejado en el Solano
Hazañas de correrías
De caballeros triunfantes
Y altivas feligresías.

Hoy, con la añoranza del recuerdo. Y al estar alejado del lugar de mi nacimiento me cabe hacer la siguiente pregunta: ¿Se habrá reconstruido la veleta que destrozó aquel fatídico rayo  que parece que obedecía a un triste designio del pasado? ¡Dichoso artefacto  que en momentos determinados señalaba el camino de las Américas! ¿Y el bajel del indiano, el  que portaba  en la proa  un navegante y otro con poncho en la popa, quedó hecho añicos en el suelo del Solano?
¿Quién se va a atrever a escalar a esta singular pared del templo casi catedralíceo como si fuera a varear una gran nogal?
Es posible –para comprobar los alcances de lectura de esta historia- que alguien con una buena cámara fotográfica y  telescópica, nos muestre por  facebook el estado actual de la espadaña donde se encontraba la veleta;  y en ella el bajel, y en él, el navegante de proa y en la popa el del poncho.
 El viaje en el tiempo podrá confirmárnoslo y, en vez de  que pongamos fin, vemos más conveniente este de que… ¡así sea!
 Amigo,  ilustre y desconocido  INDIANO.
NOTA.-
-Si esta historia, por su compleja y complicada trama no entendiera algunas partes. No se preocupe, nosotros tampoco llegamos a alcanzar aquellas  alejadas fechas del siglo XVIII, por nuestro bajo y torpe alejamiento en datos-.




























































martes, 7 de noviembre de 2017

AQUELLOS CURAS DE ANTAÑO




















AQUELLOS CURAS DE ANTAÑO
Peromingo me lo dice, mal momento para los curas y las órdenes religiosas. En nuestro pueblo muchas eran las familias que tenían algún religioso cercano. Por la década de los sesenta se comentaba que  después de Macotera, La Alberca era uno de los pueblos que más religiosos tenía y la bandera blanca de misacantanos continuamente estaba presente en los tejados de su iglesia. Hoy las cosas están cambiando y hay menos vocaciones. Uno recuerda por aquel entonces los numerosos amigos seminaristas que tenía, de Pedro a Pedro, de José a Tito, de Cosme a Pablo,…
Y en plan popular se decía: “ves pa” que piden… Y los monaguillos y no monaguillos que asistíamos a la doctrina de la Tía Triz hacíamos representaciones en el teatro con letra y música de Don Saturnino, cantanto aquello de: “Somos los chicos /de la doctrina/ de la parroquia /  de la parroquia  de La alberca,… Si el roquete no te llegaba, para eso se ofrecía la Juli y te prestaba una de sus sayas.
Son muchísimos los curas y religiosos de La Alberca con merecida fama. El Padre Hoyos recoge el nombre de muchos de ellos en su retirado libro por aquel entonces. Sólo queremos mencionar a nuestros amigos de infancia, el tan querido amigo Pablo, ya fallecido, y a Cosme, dominico muy conocido sobre todo por su secuestro en Irán.
Y queremos también tener presente al Padre Arsenio que donó las obras del conjunto de la Cruz, de la entrada del pueblo y lleva su mismo nombre. Don Antonio de las Chicainas fue párroco albercano y anteriormente don Pablo,  también párroco de la iglesia de La Alberca.
Estamos en el final de la década de los cincuenta y comienzos de los sesenta.
AQUELLOS CURAS DE ANTAÑO
Aquellos curas de antaño / del hábito y la sotana
Jóvenes, de algunos años.
Seminaristas con canas.

Aquellos curas de antaño / Que si al verlos te acercabas
Para besarles la mano.
La oreja te la jugabas
O un cosque  de buen reclamo.

Y de cerca les mirabas / Y te miraban. Respeto.
Y si algo preguntaban
Todo lo hacías perfecto.

¿Estudias? Padre, un montón/ ¿Eres bueno? Regular.
¿Ayudas? ¿Pides perdón?
¿Te agrada colaborar?

A todo sí. Es la ocasión / Y les BESABAS LA MANO.
Evitando el conocido
Y algunas veces temido
Cosque. De orejas, tirón.

Aquellos curas de antaño / Tú  veías que eran Dios
Y que tenían algo extraño.
Enigmáticos y absortos.
Eso sí, un poco tacaños.

Pero…¡Bendito sea Dios! / De tantísimas novenas!
Catequesis y Minervas.
Parcos en comidas, cenas,…
Tilas, manzanillas,  hierbas, …

Y, dirás ¡una de dos! / Si me absuelven de mis penas
Y acuso mis malos actos
Seguro, son almas buenas.
Que te hablaban del demonio
Del temido  infierno que arde
Cuando iban por la tarde
Camino de San  Antonio.

Aquellos curas de antaño. / Que rezaban en latín
Sabían de los tomistas
Aristóteles, Platón.
De San Juan, San Agustín

Y eran muy buenos coristas. / Y daban la absolución
Un padrenuestro,  tres salves,…
Y sentida devoción
Tendrás que tener hijo
A diario el crucifijo
Y el quince, a la Asunción.

Aquellos curas de antaño./  Pedazo curas  de antaño.
De entregada profesión.
Ya no llevan el bonete
la tonsura ni el breviario
-Te ruego a ti mozalbete
Que acudas al diccionario-
-Y de paso busca: estola.
Alba. Cíngulo.Casulla.
Roquete. Alzacuellos. Borla.
Clériman. Escapulario,...-

Hoy quizás  verás  extraño
Que aumente tal  vocación.

Pero eran curas ¡Qué curas! / A las duras y maduras
Aquellos curas de antaño.

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jueves, 2 de noviembre de 2017

VETE A TOMAR VIENTO…QUE DIGA BUÑUELOS -LA DULCERÍA ALBERCANA-




























 VETE A TOMAR VIENTO…QUE DIGA BUÑUELOS
              -LA DULCERÍA ALBERCANA-
Dice el sabio Peromingo
-Y en esto  también me pringo-:

Para, para, Mary Luz.
¡Cuántos buñuelos de viento!

Yo que soy buen albercano
Con acento ya andaluz
Te pregunto. Nada invento.
¿Qué esperas? ¿Un regimiento?...

Se comen, se ve, ¡volando!
Aunque te falten cien muelas.
Una pinta –acompañando-
Y… ¡Acércate que los huelas!

Dicen que hubo un doctor
Que si alguien le decía
Estoy “depre”, buen señor.
¿Depre? ¡Jesús! ¡Madre mía!

Diez “cucharaditos” toma.
Que los lleva la Perdía
La Antonia, la Rincona,…
Algo que no se perdona.

Miel, azúcar, huevos, nueces,…
-No olvides el almirez
Y ese “entoná” de Jerez-
No sigo veo que te creces.
Clic en las imágenes, para ver el proceso de elaboración
y" hacerse en la boca agua"












































EL SEÑOR JUAN FRANCISCO HOYOS “CHAGAL”







EL SEÑOR  JUAN FRANCISCO HOYOS  “CHAGAL”
Parecen figuras de ficción y eran personas auténticamente  reales. Por los años sesenta en mi calle del Tablado era muy corriente ver pasar al señor Adrián el Rojo, elegantemente siempre vestido con su traje de serrano. Hacia la mitad de la calle vivía el señor Román, también vestido de la misma forma y un poquito más abajo pegando a la Balsada, el señor Juanela que había sido como el señor Román, alcaldes.
Casi al lado del señor Juanela, el señor Juan Francisco Hoyos, conocido con el apodo de Chagal.
Eran los últimos que llevaban, incluso a diario, esta vestimenta tan original y clásica albercana. Por aquel entonces se utilizaba para llamar a los hombres la forma cariñosa del “tío”tal o cual, sin ser familiar alguno.
El señor Chagal iba siempre vestido como le vemos en la fotografía, era conocido también por su religiosidad, acompañando en las procesiones casi al lado del paso correspondiente.
Era guardián en su casa del Tablado del famoso Juítas.
No le extrañaba cuando algún visitante, generalmente jornalero de las Hurdes, preguntaba por él para que le pusiera en contacto con Don Lorenzo- esa figura un tanto grotesca de la Semana Santa albercana. No podía reírse, pues el personaje tal y como se representaba se iba a llevar un susto morrocotudo.
Hoy a Juítas, lo custodia su nieto Lucas, que al parecer le está adaptando de su antigua vivienda de la  casa del tablado  un moderno y lujoso apartamento.
¡Mirad, la forma tan curiosa de vestir de estos antiguos serranos!

Por supuesto que hoy ya nadie va así vestido con su peculiar pantalón bombacho, abierto por abajo, con polainas; chaquetilla y chaleco con botonaduras a modo de campanillas que suenan al andar; cayada, botones de oro en el cuello y el respetuoso sombrero para actos religiosos o festivos.

domingo, 22 de octubre de 2017

TROVAS Y AIRES DE LA VILLA -LA ALBERCA, UN PUEBLO EN EL TIEMPO-






















TROVAS Y AIRES DE LA VILLA
       -LA ALBERCA, UN PUEBLO  EN EL TIEMPO-
Se presenta cual se ve
De los más bellos de España
Su carácter  no se amaña.
Muestra la esencia de ayer.

Visto así ¿quién dice nada?
Mi pueblo ¡tan pintoresco!
Esbelto. ¡Una monada!.
Con su aire novelesco.

Es la tarde.
                  Luce el sol.
Cielo azul.
                 Luz.
                     Y el farol,…

Colorea el amarillo.
Resplandece la fachada.
Sugestiona, ¡con tal brillo...!
Su hilera. Más animada.

Pero el embrujo, es la noche.
Y lo  más leal, noble e integro.         
Lo da con su eterno broche
Del claroscuro a lo  negro.

¿Y qué es, eso que ha sonado
Que llega con tal empaque
Y  tanto… me ha cautivado?
La salmodia.
                      Que recuerda
Lo vivido, lo  pasado.
Y anima.
             -¡Qué no se pierda!-
-“…Y para que Dios las saque
De tan miserable estado”.

Mi pueblo.
Se presenta cual se ve,...
Muestra la esencia de ayer.

X-trovas en torno a unas fotos
    de  José Sánchez García
    y de otros autores.
-Clic en las imágenes para verlas más completas.