miércoles, 30 de enero de 2008

TIEMPOS DE SEMANA SANTA














































TIEMPOS DE SEMANA SANTA:
Años sesenta. La Alberca.
                                          Tiempos de Semana Santa.
Del hornazo y de la rosca.
                                            La devoción era tanta...
(Y también...- la tradición- 
                                  ¡A ver quién se atreve y canta!),

Comienza la emigración.
                                        Ya no basta la matanza
La juventud algo mosca                 
                                          pues no podía bailar
ni en el salón , ni en la plaza.

Recuerdo de aquel morado /que tapaba los altares,
de aquella burda matraca.
                                         Sermones interminables.

¡Y Juítas! ¿cuándo sale?/¿para dónde su mirada?
sin duda pa l´Eras no,
                                 (Hay quien dice pa´Alemania).

Perdona, Señor, perdona tu pueblo .
                                                            Por la Balsada
una fila de muchachos, Hombres con capa enlutada,
hachones , tristes miradas .
Eccehomo, El Cristo, mujeres
ataviadas con pañuelos/ negros, 
                                                    la tradición manda.

LA PROCESIÑON, LOS OFICIOS.....¡EL PENDÓN! --(II)--

La procesión, lenta, avanza / por las calles del Tablao,
a las Eras, Barrionuevo,...
                                            A un lado Peña de Francia.
Entre un perdona tu pueblo/ y el mugido de una vaca.
Entre el ladrido de un perro/ y un ¡ay, Señor,¡que te impacta!

La procesión sigue rota/ mas bien ,ya, desordenada
por la calle El Barrionuevo/ hacia la Iglesia que baja.

Hay que dar la vuelta al Templo/ coger sitio por si falta
y asistir a los Oficios/ tan largos,¡qué nunca acaban!

¿Las tabernas han cerrado?/-machaqueo de matraca-

EL SILENCIO DE LAS CAMPANAS  - (III)

¿Y el Iscariote?,¿Se ha ahorcado?/en el Solano... no hay paja...
Unos cuantos hombres dentro... /de tasca medio ,”pechada”,
...beben, escupen , rajan...

Por la calle del Chorrito /un burro cargado pasa
"¡Vamos Manué, que en la Iglesia /, “pa ¡ lavá loj pié t´aguardan!"

Vida de un pueblo en Castilla 
                                               En tiempos de Semana Santa
de chochos a cuatro perras,...
                                             ¿Dos reales? buena paga.

Después la Resurrección:  
                                       Tamboril, baile en la Plaza,
Fiesta en San Blas:¡ el Pendón!..
                                   Vino, barquillos, galletas.
Y hay que “encetá” y escanciar..
                  .Hornazo. Barra. Frontón,...
¿Te acuerdas?...
                                 Semana Santa.
¿Y el pendón? se me olvidaba...
                       No olvides la tradición.
------ISIBE-----

PEÑA DE FRANCIA


Eso que llaman turismo
Los niños estábamos acostumbrados a ver llegar a los veraneantes (más bien pocos) y a algunos señores como Dn.Mauricio que llevaba pintores a su casa del Casetón. Pero lo que nos molestaba es que empezaba a llegar gente que se quejaba de las moscas, de las cabras por la calle, del Toro Mocho que a su paso asustaba a las viejas, de las carreras de caballos por las calles que hacían algunos del lugar, ...Así los domingos por la tarde bajaban de la Peña de Francia autocares llenos de gente que se metían en la finca del Sr. Román o en otros prados cercanos que dejaban llenos de papeles. Luego iban por las calles del pueblo y no comprendían la fama del mismo. Los del lugar se sentaban en las puertas de sus casas y al paso les vendían manzanas, peras, ... Los niños al salir de la escuela jugábamos adelante de la sierra del señor Manuel. Nos metíamos por la finca sel señor Güina o saltábamos a la otra finca que junto a la parada del coche de línea tenía el señor Román allí teníamos escondido un cencerro grande de cabestros.En una ocasión tuvimos asustados un buen rato a un autocar de franceses que cuando iban a salir decían:¡el togó, el togó! Después seguímos tras de ellos por las calles del pueblo sin que nos vieran y los pobres lo pasaron mal... ¡Uf, pero las moscas!...-decían los de fuera. ¡Oye niño!¿A qué no sabes en que se parece La Alberca a una mosca? ¿En qué...? Pues que La Alberca es típica y la mosca...ti...pica. ¡Anda éste! -
A la Peña en Romería
Subir en septiembre en romería a la Peña es lo que más gustaba a los niños y sobre todo en aquellos camiones que adaptaban su caja para que la gente pudiera ir sentada. Al aire libre, parándose en las curvas, saltando baches, piedras, saludando a los que iban andando o en burro por los caminos; entre risas y empujones cantando con Chagüe(que nunca se cansaba de tocar) aquello de :"Dime dónde vas morena, dimé dónde vas salada..." y después con "el Gerardito, Gerardito vamonos para El Casar, ..." Los paloteos y castañueleos de los romeros hacían envidiar a las gentes del pueblo cuando llegaban."¡Más traío las almendras!" "¿Qué no quedaban?" "!Acuerdáte cuando yo vaya!". 006-09-24 18:49:13
Subidas a la Peña de Francia
A la "Peña" subíamos andando.Quedábamos a las cinco y media de la mañana, pasábamos por el Humilladero camino de L´Eras y allí hacíamos una pequeña parada. La subida era dura, lenta pero reconfortable.Cuanto antes salieras del pueblo ibas a disfrutar más del amanecer y pasar menos calor. Atrás iban quedando valles y montañas sumergidos y se iban descubriendo hermosos paisajes. "¡Mira la Peña El Huevo, parece que está tumbá!". "¡Aquella sierra es la de Bejar" y "¡Esas son Las Peñas Tiritinas!" Por fin, ¡ La Fuente de los Lobos!; allí, ya estamos arriba; a un paso. En la Peña íbamos de un lugar para otro, asomándonos a los riscos, visitando la iglesia, la cueva de la aparición de la Virgen y disfrutando con la vista de estos hermosos canchales. Había quien te contaba que Dn:Miguel de Unamuno se pasaba aquí una buena temporada en los veranos; y pensábamos y ¿no se aburriría?... Después jugábamos a descubrir pueblos:"¡Mira aquel es El Molinillo! ¡Ese otro creo que es Pinedas!, ..."Cuando tocaba la campana de La igesia nos íbamos para Misa; en el sermón el Padre Constantino nos emocionaba con su inigualable voz:"Amadísimos hermanos que venís a visitar a la Virgen de la Peña"... "¡Bueno, ¿dónde vamos a comer? ¡A la sombra de un "cancha"!¡Vale!" La comida en la Peña tiene un sabor especial, todo lo que te traes te comes... Y a eso de las cinco ya dices.¡Vamos a la Plaza a comprar unas almendras y a ir bajando.." Inevitable el Padre Constantino nos tenía que despedir a base de cánticos y vivas ¡Qué salmántino o serrano de los pueblos cercanos a la Peña no se sabía si no entero sí ciertos trozos del Himno a la Virgen! (La musiquilla todos). La bajada de la Peña a La Alberca hay que hacerla con cuidado. Pero no es muy dificultuosa. "¡Yo prefiero subir en burro y bajar andando!" "¡Anda éste y yo!" -ISIBE-.

TORRE, CAMPANAS; DEPORTES, HABILIDADES

LA TORRE DE LA IGLESIA
Dicen que una de las campanas tiene grabada esta inscripción: La Asunción es mi patrona/ y yo con gran alegría/ desharé nubes y vientos/ cantando el Ave María.
Recuerdo que de niño nos dejaban subir a la torre el día de los difuntos a asar calboches (expresión muy albercana). También en esa torre se "ajorcaba juitas" y los chiquillos lo pasábamos en grande corriendo por El Solano con los restos del "pelele" granaíno.
LAS CAMPANAS
Las campanas de mi pueblo / si que me quieren de veras / cantaron cuando nací / y llorarán cuando muera. Fachada de la Iglesia de la Asunción de La Alberca. Isibe.
¿QUÉ PASADA? - O - ¿Qué pasaba por los años sesenta?
Donde se habla de....deportes, acontecimientos y otro tipo de habilidades.
Sea por pitos o sea por flautas La Alberca que tenía un estupendo Juego de Pelotas (envidia de la comarca) se quedó sin él. Ganó, eso sí, una estupenda Fábrica de Embutidos. La práctica de ese deporte estaba destinada principalmente a determinadas fiestas, Día del Pendón, o a domingos por la tarde. Aunque se jugaba poco había algunos hombres que lo hacían bien y con mucho estilo (igual que al llamado tiro de la barra). Pero empezó a llegar de una forma tímida y extraña el fútbol a las Eras. Pasados los primeros años de la década de los cincuenta no era extraño ver seminaristas jugando con sotana. Era el clásico juego del “regateo” o de chutar con fuerza, pues pasaban muy poco el balón ...(parroquial o del hijo de algún funcionario). La figura principal era Pedrín Pinturas, los demás a su lado sólo hacíamos alguna filigrana con el tacón. Sánchez era buen portero. Bueno pero un día nos llegó la idea a la cabeza ¿Y si jugáramos una liguilla con los demás pueblos? Pues¡ adelante!, había que recoger dinero y buscar un medio de transporte. Nuestras posibilidades eran mínimas, menos mal que Juan Piri nos comprendió y no hubo problemas. Se preparó un poquillo el camión y allá que nos fuimos a jugar con los del Cabaco. El viaje fue emocionante. No faltaron los vivas y aúpas, ni tampoco el”dime donde vas morena”, Gerardito , la viuda de Miranda,etc. El partido fue un auténtico desastre, el campo estaba cuesta abajo y nos tocó la peor parte (y no son disculpas). Lamberto se encargó de meternos unos cuantos goles. Y luego nos decían...pero si vosotros sois mejores... regresamos con cánticos y emociones frustadas a nuestro pueblo y aquí acabaron las ideas de hacer una liga futbolística con los demás pueblos vecinos. Estaba visto que lo nuestro era echar carreras con los caballos cuando se llevaban a soltar,” agatar” hasta la misma capullina al San Juan, echar los mejores bailes sueltos en la Plaza como no se han echado en otro lugar de España - sólo había competencia con Mogarraz-, hacer comedias en el Solano, tirar “cubetes” como nadie los ha tirado en toda la sierra y sobre todo la afición de citar y sortear los toros(¿quien no recuerda la habilidad de Miguel “el Portugués” y del arte que tenía El Cuco para llevarse con su capote al toro? La valentía del Porru, la habilidad de Navarro con su caballo, la fuerza de Valencia recitando versos del Demonio que hacía temblar al Solano, la gracia de Marcial haciendo de Pastor de la Loa, del arte de Ciroqui y Guinda Padre bailando suelto, de Susine o de Vicente Chaparro haciendo de Caparrotas,,ete,etc, Pero lo del fútbol... no sabremos si habrá pasado ya a. la historia... -----ISIBE----

LA LLEGADA DEL COCHE DE LÍNEA, LEYENDAS POETIZADAS


Escenas y costumbres de un pueblo de Castilla
-La llegada del coche de línea-
Uno de los acontecimientos más significativos de la vida albercana de la década de los cincuenta era la llegada del coche de línea que solía ser sobre las siete y media de la tarde con el comienzo del atardecer y por tanto el abandono de ciertas faenas del campo. Paraba en la curva del comienzo de la carretera que va a Mogarraz. Los chiquillos íbamos a esperarlo algunos días al Arrol´huevo; como la carretera no estaba asfaltada si podíamos nos agarrábamos a la escalera de atrás del coche o íbamos corriendo detrás de él tragando nubarrones de humo y polvo. Cuando llegaba el coche se producía un inquietante murmullo en la explanada (había quienes hasta silbaban) y se empezaba a curiosear a ver quienes venían de la capital o se habían ido a hacer la permanente a Tamames. La época más significativa era antes de los días de La Fiesta con la llegada de los segadores que solían venir sentados en la parte alta del coche.Los saludos, besos, abrazos y "el que me traes" se compartía con todo el mundo o se pedían las almendras si alguien venía de alguna feria.En algunas ocasiones se tiraban hasta cohetes. Vitor era el conductor y el Churrero el dueño. Vitor , del que se dice que nunca tuvo un accidente de carretera, vigilaba que los niños no le pusiéramos piedras a las ruedas del coche y si te acercabas a ellas un poco más de lo debido te saludaba con un pequeño tirón de orejas.La gente después se repartía por las calles de la entrada acompañando a quienes habían llegado.
Leyendas poetizadas
-De la mujer de las Animas-
Cuentan que en una ocasión
Que hubo un fuerte temporal
La mujer y...¡esto chitón!
No pudo hacer –natural-
Pese a su gran devoción
La salida habitual.
Más de pronto...¿oyes?,..¡qué calles!
¿no escuchas?...¿Eso es mi mente
o alguien viene de jarana?
Y en todo el pueblo la gente
Oyó un sonido especial
Correr por sus bocacalles
Locamente la campana.—Isibe---

LOS JUEGOS,EL ZAMBULERIO


Los juegos
Para jugar siempre había tiempo: a esconderse; al tirable;al pico zorro, zaina; a la rebatiña; a pillar y sobre todo a preparar un buen sahumerio. El sahumerio consistía en echar en una lata con brasas productos que daban mal olor. En la casa que se ponían ya se podía bien ventilar para poder estar allí.Pero uno de los juegos más divertidos era atar una lata al rabo de un perro, las calles de La Alberca son muy a propósito para esa diversión y escandalera.
Cuando hacía frío una buena lumbre en un descampado atraía a niños, se asaban castañas con los consiguientes estampidos y se fumaba un buen cigarro de periódico con hojas secas de nogal triturado que te quemaban las cejas, la nariz y sabía a rayos.
Una de las diversiones en juegos mejores de los años cincuenta era "el aro".
De los cubos y calderos de aquella época se extraía el aro y con una guía en forma de y (griega) que nos hacía el herrero se jugaba con ellos a correr. Nada más salir de la escuela había días que quince o veinte niños con aros recorríamos todos juntos el pueblo echando carreras.Las apuestas a veces se hacían hasta el Prado de la Carrera o el Portillo. Yo recuerdo que le cambiaba secantes de tinta por un buen aro de caldero a mi amigo Usebín (Eusebio)
y es que éramos unos fenómenos en el juego, en el trato y en la diversión.
El zambulerio, la hoja de la calle, banastos y juegos.
El zambulerio era una soga metida en lo alto de una viga y sobre la que se colocaba una manta doblada para poderse sentar y columpiar.. Los zambulerios se ponían en la parte de la cuadra o bodega que mejor daba para la calle o el cortinal. Por lo general se hacían en las matanzas o en los días de invierno para entretener a los chavales. Había quienes tenían zambulerios que era un verdadero lujo y si querías que te dejaran montar un ratito había que hacer un trato, tantas chapas..., o a cambio de... O tú eres mi amigo ¿no?
La hoja de la calle era una costumbre quizá poco higiénica, pero muy divertida y que daba lugar a una agricultura ecológica hoy reconocida y añorada. Consistía en echar hoja seca por los vecinos delante de la parte de la casa en plena calle. Los transeúntes pasaban, la pisaban y los animales hacían allí sus necesidades. Los niños nada más echarla si no les veían jugábamos a tirarnos una brazada con ella y desparramarla por la calle.La dueña de la casa tenía que volverla a barrer y recoger con el consiguiente:"ya veréis como os pille después..."
Los banastos estaban hechos con listas finas de madera;servían para transportar frutas y cuando eran viejos escombros. Se guardaban en las cuadras y los niños si no les veían los utilizaban para meterse en ellos. Pero sobre todo para hacer perrerías, divertirse y jugar. -
"¡Quisca, vamos a esperar al coche!"- "Ya bajo, esperarme en la Crú!"
Fue en la década de los años sesenta cuando más emocionantes se hicieron las llegadas del coche de línea. Algunos albercanos con pelliza y botos de cuero empezaron a sustituir a aquellos otros que con típico traje serrano se desplazaban a la ciudad. Iban a la capital charra a hacer sus negocios y en el mes de septiembre a las ferias de ganado y corridas de toros. Recuerdo como en algunos días de feria llegaban ya los dos coches de línea (incluido el de la línea de la Herguijuela que conducía Manolo) a las diez de la noche. Y los chiquillos oíamos hablar de Jumillano, Posada, Aparicio, El Litri, Farina, Lola Flores, Juanita Reina, ... Pero los viajes a Salamanca seguían siendo, pese a que los cohes eran ya más modernos, desaparecían los fielatos y se arreglaban las carreteras, bastante cansados. Vitor traía los pedidos de la farmacia, las quinielas del bar y los recados que la gente le encargaba.
En los días de invienrno había algunos días que el auto que llegaba a las siete de la mañana entraba por la Puente y paraba junto a la Posada de Belisario, al lado del comercio de la Pilata. Algunos viajeros aprovechaban el momento de la parada para hacer aguas menores en un rincón oscuro que había junto a la taberna del Colorado.Como el rincón lo ponían perdido y con malos olores, cuentan que el cura de Mogarraz recibió medio jarro de agua y la señora que se lo echó le advirtió que no le echaba el otro medio jarro por respeto a ser el señor cura del mencionado pueblo vecino. Ya en la década de los setenta el coche de línea empezó a perder viajeros y admiradores de sus llegadas. Los emigrantes que venían de Francia y Suiza traían sus buenos coches, los automóviles particulares y taxis( el sr.Honorio, Serafín, Jacinto), empezaban a facilitar nuevos servicios y cambiaban las nuevas costumbres la vida de este singular pueblo de Castilla. -ISIBE-.
2006-09-06 16:48:46

LOS DOMINGOS, BOTE DE CARBURO,LA HUERTA LA CHANCA


Los Domingos:Misa, catequésis, cine, baile de la plaza, ronda por las calles.
Los domingos en La Alberca había que ir a Misa Mayor.Donde mejor se pasaba era en el coro dándole al fuelle del órgano.Cuando el sacristán oía jaleo porque muchos nos subíamos en cima del enorme fuelle nos iba a echar una bronca.Pero era emocionante escuchar desde allí arriba el órgano tocando el himno nacional cuando el cura alzaba el Santísimo y también cuando había que darle vueltas a una rueda llena de campanillas.En el sermón si podíamos nos bajábamos y salíamos a la calle. Luego había que estar al tanto del comienzo. Impresionaba el cuenco que llevaba el Animero con algún huevo de gallina en lo alto del mismo y también como decía al paso eso de:¡Animas Benditas! Las misas se decían o se cantaban en latín (uno pensaba que era el lenguaje del cielo porque en la escuela no se estudiaba y era cosa de mayores). Después de la Misa venía la catequesis. La Tía Triz era una señora del pueblo muy mayor que nos entusiasmaba porque sabía muchas histórias bíblicas y nos las contaba con tal pasión que parecía que ella había vivido todo lo que decía.Después el señor cura nos ponía el sello en la mano (buena excusa para después ya no lavarla) pues era la entrada del cine.
El bote de carburo, la Chanca, " la resbalaera", ...
Uno de los juegos más característicos de la década de los cincuenta, aunque peligroso, era el llamado bote de carburo. A un bote de una lata le haciamos un agujero y se ponía en el suelo cubriendo un hoyito con agua y cierto producto que al acercarle una llama salía el bote desprendido hacia el cielo a una altura bastante considerable.Algunos casi tan altos como la torre (¡vamos anda!)El bote de carburo fue el precursor de los modernos cohetes espaciales y fue inventado en La Alberca.Recuerdo como algún amigo por soplar donde no debía vio las estrellas antes que el" Juri Gagarín" aquel.
La Huerta de la Chanca está cerca de las primeras vueltas de la carretera de que va a Mogarraz. La pendiente que tenía era tan desnivelada que producía vértigo. Los días que nevaba los chavales nos subíamos a un tablón de madera y nos deslizábamos por la pendiente. Hicimos hasta un carro con ruedas donde se metían muchísimos niños que terminaban dando vueltas por el suelo. Otro lugar ideal para deslizarse era la "resbalaera" del molino. Seguro que más divertida que todos esos modernos aparatos que pueda tener el estupendo hotel que por allí se ha construido.
Bueno...Y el día que se terciaba íbamos a la Laguna de San Marcos a tirar piedras y a matar "aracranes". Por cierto que cuando sacábamos alguno de debajo de una piedra le rodeábamos de palos y hierbas secas, las prendíamos y veíamos como el animalillo se clavaba la uña: Después en el cruce de las dos carreteras de Monforte y Mogarraz había un letrero de carretera que había que tirar siempre piedras -el montón que tenía era bastante considerable-.
No era extraño ver salir por aquellos caminos a Telesforo con su carro de bueyes. Era tan buena persona que siempre dejaba montar a los niños y una vez arriba había que cantar."dime donde vas morena, dime donde salada". Pero un ratito porque la carga del carro y los niños eternizaba el viaje. Una vez que entrábamos en el pueblo nuestro temor era encontrarse con la Teti (el perro de Alejo Calentino) y aunque no mordía si te subías a una pared bien alta iba detrás de ti te bajaba y pobrecitos pantalones. -ISIBE-.
2006-09-08 17:46:18

LA TARDE DE LOS DOMINGOS,PEGOTES,CAÑIVETA S


La Tarde de los domingos
Antes que comenzara el cine el cura desde la ventanilla del antiguo teatro echaba un vistazo para ver quienes estaban bailando más agarrados de la cuenta. Eran tiempos de bailar suelto con el tamboril. Los niños comprábamos bombas y petardos para tirarlos a las piernas de las muchachas. En el cine las mejores escenas nos las perdíamos por que el dedo tapaba mal la pantalla y el coro de silbidos y pitidos detenía muchas veces la función. A la salida del cine, nada más comenzar la noche había que ir a coger chapas de cerveza por la puerta de los bares y después a rondar por las calles imitando a los mayores. Por cierto de estos nos gustsbs como cantaba Florenti aquello de:"María Manuela me escuchas yo de vestidos no entiendo..." Nosotros agarrados de los hombros íbamos por las calles cantando: Gerardito:María Cristina;La viuda de Miranda; donde vas morena;pelona, sin pelo; a los pobres quintos;Una mañana temprano cogí mi caballo; etc. De pronto...¡qué mañana hay que ir a la escuela! y saliamos volando.
Los tiradores: el más usual era el que hacíamos con una horca de madera de palo, una goma y un trocito de cuero para agarrar, estirar y lanzar piedras. Con ellos caíamos nueces, nidos o se tiraba contra una puerta de chapa que escandalizaba a los vecinos. Según la temporada, el lugar o las posibilidades se intercambiaba con la honda. El tirador más original se hacía con una caña hueca de sauce, sauco, y una guía de palo que al apretarlo con la mano lanzaba una bola de estopa. Los tacos al salir sonaban un fuerte estampido.
Los pegotes:
Son una planta herbácea, redondos con púas del tamaño de un centímetro y medio.Más no conviene desvelar. Con ellos hacíamos una buena bola que íbamos después despegando y lanzando a los jerseis donde quedaban adheridos. Las guerras o peleas eran contra las chicas y ellas también participaban.Si nadie se pasaba y tiraba al pelo el juego era divertido. Si caían en el pelo de una chiquilla con trenzas eran laboriosos de quitar ya que se enredaban en el pelo.
Los pegotes eran el toma y daca de un juego ocasional.
"¡Cuidao que os gusta enreá!"
Las cañahejas: En La Alberca las llamábamos "cañivetas" -be o uve ¡Vaya usted a saber!- Es una planta con una caña de un metro de altura y se da en terrenos pobres.Cuando están verdes había quien decía que la flor cocida servía para los dolores de barriga( ?) Pero a nosotros nos valían secas. Las arrancábamos del suelo y con una navaja limpiábamos las ramitas. Por dentro estan un poco huecas pues su materia blanca suele estar atravesada por un gusanito. Los niños jugábamos con ellas para hacer espadas, banderillas, artilugios que al chocar las cañas sonaban. Pero especialmente espadas para hacer nuestras peleas callejeras. A veces cogíamos tantas que construíamos casetas o el ruedo de una plaza de toros (los palos de las zarzas hacían de banderillas porque quedaban facilmente adheridas al jersey). Nos servían también para hacer manualidades que pegábamos con "guilindina" los palitos , las cañas, las agallas de los robles. Las agallas -en La Alberca "bogallas"- eran estupendas para jugar a las bolas o hacer collares y pulseras con ramitas largas de juncos.-ISIBE-

EL HENO,VERANO EN LAS ERAS,LOA EN LA "SENJÁ"


El heno
El heno es la hierba segada y seca que se transportaba del campo al pueblo. Se descargaba en la calle y luego había que subirlo a lo alto del "sobrao" por medio de una polea. ¡A quién no le gustaba echar una mano y "auná" el haz para que el otro tirara desde arriba y no se enganchara a los cables de la luz? "¡Tirai ya!, "¡Qué va para´rriba!" , ...
El verano en las eras:
Las eras eran un terreno bastante grande y comunal que en verano se utilizaban para trillar. Se llenaba de "parvas" con el continuo acarreo de mulos, burros, caballos, carros de bueyes, ... Antes de trillar los haces se amontonaban y mientras comenzaba la faena era un buen lugar para esconderse y jugar. Luego había que tener un buen sombrero de paja y a dar vueltas montado en el trillo. En la merienda no podía faltar el queso y cuando acababan las faenas , al anochecer, los chiquillos nos dedicábamos a jugar metiéndonos por todas las parvas de la era.
Loa en la Senjá
La peña de la Senjá era un excelente lugar para jugar. Previamente alguno se había encargado de echar un bando a los vecinos: "Se ruega a los vecinos que hay Loa en la Senjá y la entrada es gratuita".
Los niños adornábamos la peña con ramas de árboles y piedras.El público de niños se acomodaba en las paredes de al lado. Había quienes nos miraban siempre de reojo y quien se perdía la función si le salía en ese momento un encargo de su casa. La función comenzaba disfrazándonos con hojas de castaño, o nogal unidas unas con otras y puestas en el cuerpo y en la frente. Al demonio se le tiznaba la cara. Los petardos se metían en una "cañiveta":"Vomita ya vil serpiente, ..." Nos tapábamos los oídos y más los ojos. El traqueteo iba seguido de risas y discusiones. Los asistentes intervenían: " pues no, no se dice así, tienes que decir, ..." y siempre se terminaba diciendo los mismos versos "vomita ya... -ISIBE-.

PELEA A NUECES-MOMENTOS DE ATARDECER


Pelea a nueces en la Barrera (Historias de niños albercanos)
Ustedes se imaginan allá por los años 50 una gran tropa de niños procedentes de las calles del Tablado, la Balsá o del Barrio del Castillo que después de la salida, por la tarde de la escuela se disponían a realizar una gran pelea de nueces. Los batallones correspondientes se organizaban unos en el Arbolito (un viejo castaño, hueco por dentro, junto a la parada del coche de línea); otros en las calles colindantes al Castillo. Los chavales teníamos que salir saltando paredones de huertos y recogiendo gran cantidad de nueces en los bolsillos, en el pecho de la camisa o en un saco de algún agraciado donante. Las nueces verdes se clavaban en un palo aguzado en una de sus esquinas. Y al grito de ¡comienza la pelea! Caía una gran lluvia de nueces de bando a bando y que era preciso esquivar. No era frecuente que hubiera heridos y si alguno recibía alguna pedrada era natural que hubiera caído del cielo. Se producía la desvandada con los correspondientes vivas y gritos y en algunos casos había que ajustar cuentas con la familia del herido. Después para casa a merendar (pan con aceite o alguna buena manzana a mordiscos); a peinarse y a esperar la llegada del coche de línea...¡Pero otra vez te vas!...Este chico..¡Vamos, que no para en casa! -
Momentos del atardecer:
La llegada de las cabras, el toque de las campanas al Rosario, la salida de la "Mujé de las ánimas", el regreso de los campesinos del campo, la llegada del coche de línea, el encuentro en la fuente de los novios, la salida de las personas mayores especialmente mujeres con el pañuelo negro que les cubría la cabeza y parte de la boca o con esos negros mantones de los días de invierno y la venida de la luz eléctrica a las calles del pueblo marcan estos momentos de la década de los años cincuenta y de indudable peculiar forma de vida en este singular pueblo de Castilla que es La Alberca. Se acababa de dar el Título de Monumento Nacional pero eso el pueblo no lo vivía ni comprendía; todo venía por el interés de unas personas que sabiendo el altísimo valor que el pueblo tenía se entregaban con todo su afán para que éste fuera reconocido en todos los ámbitos y estamentos del país. La vida diaria se desenvolvía con el yugo y las flechas que presidía la entrada del pueblo o el balcón del ayuntamiento; la cruz de los caídos junto a la iglesia, el recuerdo bastante reciente de la guerra civil, ...Las personas que tenían ya un aparato de radio sabían que por el día se escuchaba muy mal en La Alberca (decían que por la proximidad de la sierra y que en el Cabaco había wolfran...) (continúa) -

La llegada de las cabras
Salían del pueblo por la mañana apenas empezaba a descolgarse el sol por los primeros riscos de la Peña de Francia. Y su salida era lenta pues iban incorporándose animales de las diferentes callejuelas o rincones. Mientras las más avanzadas aprovechaban el momento para lamer un poquito el calcio de las paredes blancas de cal ¡Chivina...ya! El gran rebaño se pasaba el día en el monte, lejos del pueblo. Al atardecer, después que llegaba el coche de línea y entre la salida de "la Mujé de las Animas" y el toque del Rosario llegaban las cabras al pueblo entre silbidos del pastor y voces de la gente para recoger las suyas o las de su rincón. "¡Echale mano a esa que es la de la Quisca y se escapa!"... Y se oía al fondo de la calle quien gritaba:"¡Ero! ¡Qué cuando te pago!" Y contestaba el pastor con voz ronca y entrecortada:"¡A la noche, en el ba!" Eran los niños quienes más se encargaban de estar en la calle al tanto de su llegada.Las cogían por los cuernos, daban una palmadita y abrazo y decían "¡Chivina be...!". Abrían el portón, metían en la cuadra y desde abajo avisaban a su madre que les contestaba:"¡ Pecha bien la puerta que no te se scape"...-ISIBE-.

martes, 29 de enero de 2008

VIDA, COSTUMBRES Y TRADICIONES:LA ALBORADA







Vida, costumbres y tradiciones: LA ALBORADA

Aquí me pongo a cantar /sin gracia, que no la tengo,/
Dame la tuya serrana/ que en cantando, te la vuelvo./
La víspera del acontecimiento los familiares se han ido encargando de avisar al pueblo, aporreando las puertas y diciendo: “Por la mañana a las diez a acompañar los novios”.
Pero...cuando el reloj de la Torre de la Iglesia señala la media noche. Nace la Alborada.
Los cerrojos son de oro / las puertas son de cristal /
La moza que vive dentro / mañana se va a casar./
La Alborada son composiciones cortas. Coplas agudas y picarescas que se cantan junto a la casa del novio, frente al balcón de la novia.
Coge la mantilla moza / y métete “pa” la sala /
Y ponte a considerar / lo que vas a hacer mañana./
Las coplas compuestas con arreglo a las circunstancias, por amigos o parientes son cantadas y recitadas con repique de castañuelas, música de tamboril, sonidos de almireces, sartenes, botellas de anís y continuos estampidos de cohetes.
La novia no tiene padre / que le eche la bendición /
Que se la eche el Rey de los Cielos / que es el que nos la echa a “tos”./
En la alborada, los copleros muestran sus dotes de ingenio y aguda inspiración. Las coplas, mezcladas con la pólvora se suceden ininterrumpidamente. Y van saliendo del grupo de cantores alabanzas y piropos
El padrino es un piñón / la madrina es una almendra /
Y el novio cadena de oro / que lleva a la novia presa./
El grupo de cantores son obsequiados con dulces y copas por los padres de los novios. No falta el anís, los turruletes, las obleas,... Toca de nuevo la gaita y el tamboril y el pasacalle y la ronda va una y otra vez por las esquinas de las calles del pueblo. Despertando a los niños, enfadando a los perros y admirando a los curiosos que se asoman por balcones y ventanas.
Y en la comitiva no faltará la pólvora, el castañueleo , “ el vamonos de aquí, vámonos del pueblo, que mejor se vive en el Casar de Palomero,...” ¡Y cómo no! La Viuda de Miranda ya no puede ser casada,...” Y el ... “dime dónde vas morena, dime dónde vas salada,...” El grupo de cantores después de ir y venir por las calles del pueblo se despide con un alegre bombazo junto a una esquina. Y la algarabía hace enterar al vecindario del gran acontecimiento que hará mover a todo el pueblo al día siguiente.---ISIBE---

OFICIOS PERDIDOS

Oficios perdidos
La colchonera.
La colchonera por excelencia era la Tía Tina: Una mujer alta, simpática y muy divertida.Vareaba la lana de los colchones con dos varas largas y un estilo magistral. Pero siempre detenía su trabajo cuando pasaba al lado de ella un niño; entonces movía las varas tras el culete del mozuelo que era digno de ver. En el rincón de la calle que estaba la Tía Tina haciendo un colchón seguro que había ambiente divertido.Pese a ello nunca dejaba de varear o coser, romover la lana, elevarla con una vara, desenredarla con la otra...y divertirnos a todos.
La partera
La partera durante bastante tiempo fue la sra.María, la de Pale, se fue al norte de España y quien tomó posesión del cargo fue Luisa la Pitoca que también hacía obleas. Orientaba a la parturienta y avisaba al médico cuando llegaba el momento oportuno.
La curandera
Vivía junto al lado del médico. Ella era habitual en su consulta pero si alguién tenía problemas de huesos ponía la pez necesaria para sacarlo adelante, cojo o lo que fuera pero que saliera adelante.
El corretaje
A los pueblos no se podía ir a vender los productos de otro lugar porque si no se arruinaba su economía: Había que pagar el corretaje y Perrerías entendía bien el oficio.
2006-09-26 17:40:19 Oficios perdidos(II)
El "tío los chochos"
Sergio fue un buen vendedor de chochos, altramuces, caramelos... A los chochos los llamaba "pirulíes" y los pregonaba con una gracia sin par.Los vendía en un cucurucho de papel en el baile de la Plaza, en el paseo de los domingos, en la mitad de la película, ...
Los churros de la Perdía
Los iba vendiendo por las calles al mismo tiempo que los pregonaba. La churrera era un oficio femenino y el producto excelente.
Escuelita de verano
En la escuela de La Alberca de los años cincuenta de Dn César, de Dña Aurora, de dña. Agustina, de Dn Ricardo, de Dña. Rita... No había exámenes ni notas. Lo importante era aprender a leer, escribir, hacer cuentas y estar a bien con Dios porque oraciones y catecismos se aprendían por un tubo. En las vacaciones una señora llamada la Mogarrala que también hacía dulces recogía algunos niños para que no estuvieran todo el día holgando.Llevaban su sillita, pizarra, pizarrín y eso sí iban simpre muy bien peinados.
2006-09-26 18:58:21 Oficios perdidos (III)
Picapedreros y albañiles
Daba gusto ver como trabajaban aquellos picapedreros con sus gafas protectoras y palo largo de martillo que movían con gran habilidad .Entre los albañiles Sindo igual te hacía un portillo que te gastaba una broma con gran habilidad.
La sierra de Calentino
Fue la primera industria madedera del pueblo. En ciertos momentos nos dejaba los vóltimetros de los aparatos de radio al mínimo.Se oía bien cuando Tirso, Moisés o José descansaban para ponerle un cable al carretillo y divertirse con los chavales. "Hace cosquillinas!"-decíamos. Y no podíamos llevar carros de serrín a la bajada del Tablado
El alguacil
Las noticias corrían de boca en boca. Para darle oficialidad estaba el alguacil. Este tocaba su trompetilla en cada esquina del pueblo , esperaba unos segundos y pregonaba que había llegado el capador, venta ambulante en el Solano, que había que barrer las calles, que se habían perdido unas llaves, ...
Cacherina, el Sr. Domingo, Alejandro "Galandino", cada uno a su estilo, fueron excelentes alguaciles durante mucho tiempo.
2006-09-26 18:30:53 Oficios Perdidos (IV)
El telar del Sr.Miguel.
Le llamábamos el padre de la Socorro. Tenía un telar en el rincón del Tablado que era digno de ver por la cantidad de artilugios de medera que movía cuando lo utilizaba. No entendiamos su mecanismo y acercarse mucho a él no se podía.
Peluqueros.
Cuando Leandro "el Gafas" se fue para el norte nos dejó al pueblo sin peluquero. Amadeo ya era un poco mayor y en alguna ocasión me comenzó a cortar el pelo y al decirme que bajaba un momentito abajo y no subía, me tocó ir a la taberna del Colorao y decirle ¡Amadeo qué pasa! ¡Uf, chico qué se me había olvidado! Cosas del oficio, ...
El señor de las visitas.
Dn. Lorenzo se pasaba todo el año, menos Semana Santa, en la casa del Tío Chagal de la calle del Tablado. Cuando alguien llegaba al pueblo un poquito despistado o exigente, no era raro que fuera preguntando por él y se topara con tan desagradable figura. Había risas para un buen rato...
2006-09-26 20:02:09 Oficios Perdidos(V)
Entre otros oficios propios del lugar y que también se fueron perdiendo están:
El relojero
Vivía enfrente de las escuelas y era el encargado de limpiar y mantener el reloj de la Torre de la Iglesia, que funcionaba perfectamente y era orgullo de toda la comarca.
El sacristán
Sabía latín y llevaba perfectamente la misa y todas aquellas funciones que tenía que realizar con el cura bien en la Iglesia, en entierros, procesiones, .. Tocaba el órgano de una forma muy personal y necesitaba que unos chiquillos le llenaran el fuelle. Como le haciamos bastantes perrerías el hombre tenía demasiada paciencia con los chiquillos.
El electricista
El encargado de dar la luz de las calles al atardecer era el Sr. Sebastíán, tenía unas escaleras muy largas para poder cambiar las bombillas y arreglar los cables que se enganchaban con el heno o las obras.
Conductores de carros
Llevar un carro de bueyes no lo hace cualquiera y menos con la maestría que lo hacía Telesforo. A veces tenía que pasar por caminos muy estrechos, con piedras y sabía salir de todos los atolladeros. Cuando iba vacío no le importaba llevar una carga de niños con la única condición que fueran sentados.
2006-09-27 22:42:49 Oficios perdidos (VI)
La fragua

En la herrería el fogón / para siempre se ha apagado,
Ya no hay brasas, ni un tizón / y no se ve un sólo arado.
La fragua ya está cerrada / sólo queda en el pasado
Aquella Alberca afanada/ del caballo, yegua, herrado.
No fabrican herraduras/ ni tampoco guías, aros, ...
Ni al fuelle le dan los niños/ y no juegan con los clavos.
El herrero te hacía "un pión" / "a luego"-no había dineros-
Ya no se oye aquel tin, ton, .../ planchas, latones, calderos, ...
Hoy la fragua ya ha cerrado / y echa de menos la gente,
El yunque, martillo, arado, .../ y aquel herrar tan viviente.
¿De qué se hará el sahumerio/ si era el casco el preparado?
ISIBE-.

VIDA EN LA ALBERCA: AL CALOR DE LA LUMBRE DE SUELO



Vida en La Alberca: Al calor de la lumbre de suelo
En la década de los sesenta era muy corriente en los meses de otoño que hubiera días con fuertes vendavales acompañados de racheadas lluvias que agitaban los numerosos y elevados castaños y nogales que rodeaban el pueblo. Silbaba el viento entre los aleros de los desafiantes tejados y descolocaba alguna teja que iba a necesitar el socorro de un cubo que había después que vaciar a la calle."¿Agua va...!"
En lo alto de la cocina y sentados en tajos de tres patas al lado de la lumbre de suelo el padrino nos contaba historias, leyendas o sucesos de la vida local. Una bandeja de obleas siempre estaba presente al alcance de la mano: "¿Vamos comed que hoy el viento pega de lo lindo!" Bueno:"¡Pillastra, esperemos que no se vaya la luz!" Y en efecto, el vendaval había arrancado en la dehesa algunos postes y esa tarde ya sabíamos que teníamos que irnos pronto para casa. Del campo llegaban algunos campesinos montados en sus mulos y recubiertos de grandes capas chorreando agua por todas partes. Los más jóvenes se cubrían la cabeza y la espalda con un saco y con una vara finita conducían a las cabras torponas o al cerdito rebelde. Daba gusto ve la cestita de "cogolmillos" recien cortados y las manzanas, peras o castañas que brillaban entre los productos que traían del campo. Después el velón, un candil o una vela nos iban a acompañar a cenar pronto. (continúa)2006-09-24 19:05:16
A la Peña en Romería
Subir en septiembre en romería a la Peña es lo que más gustaba a los niños y sobre todo en aquellos camiones que adaptaban su caja para que la gente pudiera ir sentada. Al aire libre, parándose en las curvas, saltando baches, piedras, saludando a los que iban andando o en burro por los caminos; entre risas y empujones cantando con Chagüe(que nunca se cansaba de tocar) aquello de :"Dime dónde vas morena, dimé dónde vas salada..." y después con "el Gerardito, Gerardito vamonos para El Casar, ..." Los paloteos y castañueleos de los romeros hacían envidiar a las gentes del pueblo cuando llegaban."¡Más traío las almendras!" "¿Qué no quedaban?" "!Acuerdáte cuando yo vaya!". 006-09-24 18:49:13
Subidas a la Peña de Francia
A la "Peña" subíamos andando.Quedábamos a las cinco y media de la mañana, pasábamos por el Humilladero camino de L´Eras y allí hacíamos una pequeña parada. La subida era dura, lenta pero reconfortable.Cuanto antes salieras del pueblo ibas a disfrutar más del amanecer y pasar menos calor. Atrás iban quedando valles y montañas sumergidos y se iban descubriendo hermosos paisajes. "¡Mira la Peña El Huevo, parece que está tumbá!". "¡Aquella sierra es la de Bejar" y "¡Esas son Las Peñas Tiritinas!" Por fin, ¡ La Fuente de los Lobos!; allí, ya estamos arriba; a un paso. En la Peña íbamos de un lugar para otro, asomándonos a los riscos, visitando la iglesia, la cueva de la aparición de la Virgen y disfrutando con la vista de estos hermosos canchales. Había quien te contaba que Dn:Miguel de Unamuno se pasaba aquí una buena temporada en los veranos; y pensábamos y ¿no se aburriría?... Después jugábamos a descubrir pueblos:"¡Mira aquel es El Molinillo! ¡Ese otro creo que es Pinedas!, ..."Cuando tocaba la campana de La igesia nos íbamos para Misa; en el sermón el Padre Constantino nos emocionaba con su inigualable voz:"Amadísimos hermanos que venís a visitar a la Virgen de la Peña"... "¡Bueno, ¿dónde vamos a comer? ¡A la sombra de un "cancha"!¡Vale!" La comida en la Peña tiene un sabor especial, todo lo que te traes te comes... Y a eso de las cinco ya dices.¡Vamos a la Plaza a comprar unas almendras y a ir bajando.." Inevitable el Padre Constantino nos tenía que despedir a base de cánticos y vivas ¡Qué salmántino o serrano de los pueblos cercanos a la Peña no se sabía si no entero sí ciertos trozos del Himno a la Virgen! (La musiquilla todos). La bajada de la Peña a La Alberca hay que hacerla con cuidado. Pero no es muy dificultuosa. "¡Yo prefiero subir en burro y bajar andando!" "¡Anda éste y yo!" -ISIBE-.

LA MUJER DE LAS ÁNIMAS


La "Mujé" de las Animas
Lo de moza queda mejor para el turismo. Pues esta "promesa" era más bien de mujeres mayores. Para las mozas esos momentos eran más propios de salir a la fuente a por agua, ver el novio y después estar con él un ratito a la puerta de la casa o ir al rosario y venir acompañada. A los niños nos impresionaba ver llegar a esa mujer que tocaba la campana en cada esquina y recitaba su salmodia:"Fieles cristianos acordémonos de la muerte y de las benditas animas del Purgatorio con un padrenuestro y un avemaría por el amor de Dios". "Otro padrenuestro y otro avemaría por los que estén en pecado mortal para que su Divina Majestad los saque de tan miserable estado". Esperaba y se unía al pequeño grupo de acompañantes , que venían cogidas del brazo , rezando el rosario y se marchaban así a otra esquina. Costumbres como éstas se veían con toda naturalidad. Luego llegaba el padre del amigo que al fuego de la lumbre de suelo de la cocina nos comentaba lo que pasó el día que "la mujé" no pudo salir por la gran nevada " ¡Fíjate la campana se oyó sola en todos los rincones!" y nos entraba un escalofrío que no te hacía dudar del hecho." A media noche, los primeros viernes de mes y cuando vosotros ya estáis muy dormidos salen otras mujeres a recorrer el pueblo y a pedir con sus rezos por las Animas del Purgatorio:Pecador las once son/ y en ellas contemplarás/ que todo el mundo se acaba/ como estamos estarás/..." Sin duda que todas estas cosas de la fé de nuestros mayores conmueven tanto a los niños que las viven de tal manera que desde pequeños sin extrañarse lo más mínimo las hacen también suyas. -ISIBE-.

LA PLAZA DEL SOLANO


La Plaza del Solano
¡Cuántas Loas y comedias/en esta plaza se han hecho!/
A la puerta de la iglesia/del Solano ¡qué buen trecho!//
Las escaleras del templo/ y su recia balaustrada/
Muestran su mejor ejemplo/ de teatro al aire y con grada.//
¡Y el bajar del Barrio Nuevo!/ jinetes, capas y espadas;/
Caparrotas;¡el medievo!, / con trabucos y mesnadas.//
En la Plaza del Solano/ también se corrieron gallos/
Y los mozos y escancianos/ pasaban en sus caballos/
A galope a degollarlos.// El Dia Corpus la ofrenda/
Su escenario es el Solano./ Con mayordomos, prebendas, /
Vistosos trajes serranos, / tamboril, cohetes, prendas/
Colgaduras, bellos paños.// Pero el sitio es de comedias/
Y de Autos Sacramentales, / cómicas o de tragedias/
Y con medios naturales.// Se gesticula y recita/
Con la voz al descubierto/ y el buen arte se acredita/
Con soltura de un experto.//¿Quién como yo en el poder?/
Grita el demonio sañudo/tratando de conmover/
Como un loco testarudo/ a los que acuden a ver/
La Loa de la Asunción.// ¡Quién como Dios bestia fiera!/
Un angel local, dulzón/ le espeta muy blanco y tierno./
Mandando al cruel vozarrón/ y a los suyos al infierno.//
Y seguirá otra función, ... ISIBE.

VIDA Y COSTUMBRES EN LA ALBERCA: DESCUBRIMIENTOS QUE NUNCA TUVIERON ÉXITO

VIDA Y COSTUMBRES EN LA ALBERCA: DESCUBRIMIENTOS QUE NUNCA TUVIERON ÉXITO
La fábrica de descubrimientos de los años cincuenta de los niños de La Alberca se surtía de grandes y nobles invenciones. Nunca tuvieron el éxito deseado quizás por falta de medios económicos pues los imaginativos no faltaron.. Entre los más notables que recordamos merecen la pena re-lanzar.
Las banderillas de palos de zarzas: A parte de las moras que servían para alimentar nuestra imaginación, cuando no para manchar la ropa (la mancha de una mora con otra mora se quita, dice el refrán y cuando fallaba solucionaba el correspondiente cosquis). El cortar ramas de zarzas quitando unas cuantas púas para la parte que se cogía con las manos, constituían un buen aliciente para alegrar al torito-niño humano que portaba un palo curvo bien aguzado por ambos lados. Las banderillas de zarzas se clavaban perfectamente en el jersey y si llegaban más profundo”jerían”, ese era el verdadero fin. Fue una pena que la idea no lográramos comerciar y exportar como también...
La cometa de la Peña el-Huevo: Al principio fue idea para los grandes días de viento. Para eso íbamos primero una tarde de merienda a lo alto de la Peña y estudiábamos las posibilidades de lanzamiento. Después de un buen estudio del terreno en nuestra imaginación quedó la idea que una gran cometa hecha de cientos de palos de cañahejas( para nosotros más familiar y suena mejor “cañivetas”), por su poco peso, podría ser un buen medio de transporte para llevar a todos los niños de las calles colindantes del Tablado hasta la Plaza del Solano ( allí comenzarían las eternas peleas con el Eje La Barrera-El Castillo) y se iniciaría una nueva conquista del pueblo. Las peleas nunca faltaron-a nueces, a piedras o a lo que fuera- pero la idea-transporte era por aquel entonces irrealizable.
El carro de madera: Tuvo buen éxito. Nos lo hizo un carpintero llamado Manolo. Pablo pensó ponerle freno y los demás que tirara de él la burra de don Isidro así íbamos todos montados. Pero las ruedas se movían mucho y el pueblo no estaba preparado por aquel entonces para una realización de tan alta magnitud.
Emborrachar lagartijas: A parte de la curiosidad que mostrábamos cuando perdían el rabo y este no dejaba de moverse (había quien decía que era maldición divina). Coger una lagartija, hacerla tragar tabaco y contemplar después sus torpes movimientos si era una distracción de profundas inquietudes y ganas de juerga.
Carreras de moscas: El quitarles las alas a una mosca y hacer competiciones en el poyete de una calle a ver cual corría más era una distracción de alta competición local en días de tormenta,, castigo o aburrimiento.
Zancos para gatos: Los zancos con troncos de madera eran habituales para días de lluvia. Pero como no había inundaciones proliferaban poco entre los mocetes. La idea aquí estaba en echar pez a unas cuantas cáscaras de nueces y plantárselas a las patas de un gato. Y así corrían a veces rumores por el pueblo que en cierta casa y a media noche habían escuchado extrañas pisadas y podían ser ladrones... ---ISIBE---

EL DOLMEN -I I -


Las cuevas
Apenas nos dio tiempo a decir esas son.Pablo y yo de un brinco nos metimos en dicho lugar; un corral, que luego descubrimos por unos ramojos atados, que había sido destinado recientemente para guardar cabras. A la derecha nos encontramos con la primera caseta había sido construída junto al ángulo que forman dos paredes, rellenándose el techo por grandes y gruesas láminas de piedras. Más que caseta-refugio (propias de pastores para pasar la noche o de labradores para guardar sus usanzas) parece como si se tratase de un cobijo, tipo fortaleza, pues extraña su perfecta y esmerada construcción.
A unos cinco metros de ésta , entre helechos y escobas de más de dos metros de altas nos topamos con la típica y característica" cueva". De forma rectángular y formada por tres grandes bloques de piedra vertical; dos laterales abiertos y la parte inferior (por estar inclinada la finca) por otro gran bloque de piedra vertical a la izquierda. El techo igual que la anterior recubierto por grandes lajas colocadas de plano, aunque de proporciones mayores. Esto es un soberbio y característico dólmen fueron nuestras primeras palabras. Decidímos cotar algunos helechos y escobas pra despejar el terreno y nuestras primeras afirmaciones se acentuaron. Podrían ser verdaderos restos prehistórico
Las cuevas morunas
Casi todas las personas que hemos preguntado nos han dicho que se trata de unas cuevas y llaman las cuevas morunas, la explicación de ello desconocen.
¿Morunas? Bien es verdad que La Alberca tiene reminiscencias árabes omoriscas para ello basta fijarse en las características de sus edificios, en la vestimenta antigua, en el folklore y en el nombre (anteriomente Valdelaguna). Estas reminiscencias se extienden por otros pueblos de la comarca, el hecho queda bien reflejado en el nombre de uno de ellos:Caminomorísco.
Y siendo estas tierras también fronterizas, marca o extremadura en nuestra Reconquista podría uno pensar si estas "cuevas" se habrían construído en aquel entonces. ¡Podrían tener relación con las ruinas de un fuerte antiguo que existió en el Barrio del Castillo? ¿Y con las pequeñas casillas( parecen albergues de pastores) que se ven por encima de las Navas yendo por la Peñas Conejeras? Estas hipótesis no parecen muy conformadas ni que tengan alguna relación con la antigua ermita de San Pedro ( de la que aún se ven algunas ruinas andando por la Dehesa. -ISIBE- (continúa).
Restos prehistóricos
Nuestra modesta opinión, igual que la de algunas personas que hemos preguntado nos inclinamos a pensar que se trata de verdaderos restos prehistóricos y en especial de un soberbio y característico dólmen como muy bien dice nuestro padrino. Esperemos que los perítos en el asunto lo tomen un poco en cuenta y nos den su válida opinión.
Este es el relato de una excursión que hicimos allá por los años sesenta. La finca pertenecea la familia de nuestro buen amigo Pedro a quienes agradecemos las facilidades que de todo tipo nos dieron.

EL DÓLMEN


"Hace unos veinte años- nos contaba nuestro padrino-ilustre e insigne albercano, pasando por una parte del pueblo que llaman La Canalita vi en el corral de unos huertos un tipo de casetas muy poco comunes por su extraña construcción, estaban tapadas por escobas y helechos. He pensado después que pudiera tratarse de restos prehistóricos. En el pueblo he preguntado a pastores y personas que tienen huertos por allí; pero pocos dicen haber visto esas cuevas de que algunos hablan".
Este emocionante relato nos picó la curiosidad y con su hijo Pablo y provistos de un afilado "corvillo" decidimos marchar en busca del tal lugar. Primero tuvimos que atravesar toda la dehesa de robles, esquivando zarzas y sacudiendo nubecillas de pegajosas moscas que nos acosaban al paso. No hizo falta que llegáramos a la Laguna de San Marcos, un estrecho sendero en el que pusimos como señal una pequeña columna de piedras nos condujo a esa parte del pueblo que llaman La Canalita. - ISIBE- (continúa).
2006-11-07 20:55:16
La Canalita
Allí, los huertos, por lo escabroso del terreno, forman múltiples paredones. Se abre un valle y al fondo varias hondonadas surcadas por unos canales naturales configuran el terreno. El sendero a fuerza de irse estirando tanto acabó adelgazando su cintura frente al muro de una gran pared. Tuvimos que caminar unos metros por encima de ella. Después saltar otra y luego cruzar un prado. El verde fresco del castaño contrastaba su tonalidad con la verduzca y seca aspereza de matas de robles y enanos arbustos. En el prado muy accidentado su terreno, nos detuvimos a ver un curioso pozo de agua, unas vigas de madera hacían de canal para que pudieran regarse ambas partes del huerto. Una vez atravesado éste volvimos a salir al otro extremo de la Dehesa. Y de nuevo también, tuvimos que andar otros metros más de pared, de monte y de diminutos senderos. Pensamos en un momento que nos iba a ser difícil dar con tal sitio. Pero al subir a un pequeño poste de piedra (el mojón 53) vimos como sobresalía de entre los espesos matorrales la techumbre de un gran bloque de piedras.
-ISIBE- (continúa).