sábado, 26 de marzo de 2011

ANTE LA CASA ALBERCANA


(Foto de Jesús Serrano)

LA CASA ALBERCANA
Antes de seguir escribiendo lo que muchos albercanos saben de La singular y típica Casa de su pueblo y ellos más que nadie pueden sentir. Amigo lector, te invito a hacer un alto.
En La Alberca no se puede ser ave de paso, al instante ( si eres una persona curiosa) seguro que te detiene el más mínimo detalle, ese alero que sale de una forma tan atrevida, la fuente cantarina, el mulo cargado que pasa por la calle, la campana que invita a la oración,… Porque La Alberca es un pueblo vivo y en eso está precisamente su valor; el monumento es todo, su vida, sus costumbres, su caserío. Ahora, como te digo te invito a que nos detengamos ante este hermoso caserón. ¡Dios sabe cuando empezó a construirse! (Quizás Dios, en algunos de ellos, nos dé también una valiosa pista del porqué en el dintel que está en la puerta de la entrada de sus viviendas hay adornos, fechas, escudos, inscripciones).
ANTE LA SINGULAR Y TÍPICA CASA ALBERCANA
-Ejemplo de Patrimonio de la Humanidad-
Roble, castaño, nogal.
Entramados de madera
Con rellenos de argamasa
Piedras; revocado en cal.
Así es de añeja esta casa
De cimientos de cantera.
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Fuerza piernas la escalera.
Intimidad la cocina.
El sobrado, ecos de fuera.
Secretos la ventanina.
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Ante todo es funcional
Igual sirve de vivienda
Del hombre y del animal
Que es garaje, tasca o tienda.
Hace castañas pilongas
Embutido sin igual
Las obleas ¡tan lirondas!
Y el turrón sensacional
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Y si tiene cortinal
Con un cerezo, o un manzano
Y da sombra una nogal.
Ya es un palacio altozano
Y su estancia celestial.

viernes, 25 de marzo de 2011

LA SINGULAR Y TÍPICA CASA ALBERCANA ( I I)



















LA SINGULAR Y TÍPICA CASA ALBERCANA ( I I )
PISOS SUPERIORES- EL ENTRAMADO
PRIMERA PLANTA
Se accede a ella desde el portal. Por una escalera de madera que se encuentra en un lateral En el primer descansillo están las salas con alcobas (dormitorios), aisladas por cortinas, y el comedor. No es extraño ver colgados en sus techos cestas o frutas curiosamente dispuestas en puntas y en los arcones se pueden guardar simientes y frutos menudos. En este primer piso suele tener una o dos ventanas y un pequeño balcón
SEGUNDA PLANTA
Continuando por la escalera en su segundo descansillo hay más salas con alcobas; una habitación amplia, el “campo casa”, el vasar, la espetera con utensilios de cobre y metal dorado y la original cocina con despensa. En este segundo piso aparece el balcón mayor o corredor con balaustrada de madera o de hierro. Y por una pequeña puerta se suben unas cuantas escaleras más al sobrado. Donde algunas viviendas aún conservan el horno. Esta parte sirve de almacenaje, leña, heno,..
EL ENTRAMADO
En su parte exterior estos pisos altos están hechos con entramado de madera recubiertos de pequeñas piedras, argamasa y posterior encalado. Debajo del “sobrao” al estar estas partes tan expuestas al duro clima serrano algunas están protegidas con tablones colocados en horizontal.
CORREDORES. CHIMENEAS Y VENTANINAS
Las edificaciones antiguas carecían de chimeneas o tienen media tinaja con la boca hacia arriba. El humo se colaba por el techo del “sequero”y las tejas; se extendía por el tejado y caía por la fachada haciendo sugestivos juegos de sombra y luz.
Debajo de los aleros son muy característicos los corredores o balconajes de madera de múltiples aplicaciones para airear frutos, tomar el sol,… Estas solanas están formadas por barrotes de madera verticales cruzados con otros más grandes y horizontales, recubiertos con gran variedad de tiestos que cuelgan de un aro de hierro.
Los aleros de unas casas con otras se acercan en algunas calles tanto que al sol le cuesta colarse y desprenderse a lo largo de las fachadas. Se forman rincones tan pintorescos que los pintores se afanan por llevárselos en sus lienzos.
Una pequeña ventana con una polea al exterior sirve para subir el heno desde la calle y poder almacenarlo; y también para cumplir las funciones de las clásicas “ventaninas”…-
Travesaños de madera, entramados, entretejidos, ,entretravados y “cascarreña” entre postes, tornapuntas y puentes. Tablones desconchados, ventaninas, rincones de madera renegrida de madera de castaño.
¿Quieres ayudarme a cortar este tronco de madera? Tú coge de ese lado de la sierra..y ¡vamos! Para adelante y para atrás. Ahora hay que limpiar bien la corteza con la petalla - ¡Ten cuidado no te caigas! Vamos a ponerle de tornapuntas. Rebajamos un poco la madera para que se fije bien ¡Eso sí que es un buen clavo! Cuatro martillazos y ya está… ¡Fijate en las fotos. ¡Para hacer un portillo como los Adilos hay que ser buenos maestros, eh!


jueves, 24 de marzo de 2011

LA SINGULAR Y TÍPICA CASA ALBERCANA ( I )









LA SINGULAR Y TÍPICA CASA ALBERCANA (I)
Es un tipo de construcción, dentro de las mismas características de los demás pueblos de la Sierra de Francia, que responde a las condiciones climáticas (inviernos fríos, abundantes lluvias) y forma de vida, funcionalidad, que le exige su entorno Los materiales que utiliza principalmente son: piedra, cal y madera. Está distribuida en dependencias para la familia; cuadras, para guardar animales; bodegas y sobraos, para almacenar o depositar leña, paja, hierba seca,…
La Alberca es el pueblo de la sierra que mejor ha conservado la uniformidad de construcción de su caserío.
PARTES
En ellas podemos distinguir tres partes, que se agrupan por superposición (cuadra, vivienda, almacenes). Son edificios multifuncionales por la gran cantidad de cosas que se podían hacer en ellos. Y, además se distinguen por ser una de las mejores muestras de construcción hispana.
Clásico ejemplo de edificio que bien puede aspirar en su conjunto a ser nominado Patrimonio de la Humanidad (Los estudios del arquitecto don Lorenzo González Iglesias bien lo confirman)
PLANTA BAJA (LA CUADRA)
Toda su superficie baja está ocupada por la cuadra. Con una puerta grande de dos hojas (una de ellas dividida en dos partes) no falta la ranura para meter la hoz y cortar el maíz por este acceso desde la calle; y otra puerta más pequeña junto a la puerta de entrada de la casa.
La cuadra queda separada de las dependencias de la vivienda de modo que esta se puede recalentar con la presencia del ganado y las reacciones que producen los excrementos que van a servir después para proporcionar materia orgánica para sus campos.
Tienen grandes pilas para dar de comer a los cerdos -mediante grandes calderos cuecen agua y forrajes en la cocina-. Pesebres de madera. Pajares con rústicos entramados. Una bodega para guardar sacos con productos, herramientas, cubas, banastos,… Y diferentes zonas para separar a los animales. Esta parte baja suele ser de mampostería (piedras unidas con argamasa) o de sillería (piedras labradas de forma rectangular).
En el techo llevan la “viga madre” llamada así porque soporta el mayor peso de la casa, suele ser de roble (árbol muy abundante en su dehesa)
En la parte exterior que da a la calle destacan grandes postes de roble o castaño y jambas de granito para las puertas de la cuadra y de la casa. Esas grandes jambas sostienen dinteles también de granito con labrados de la fecha de la construcción, adornos o motivos religiosos. Algunas cuadras grandes tienen empedrado una parte del suelo de la entrada. En las paredes colgados instrumentos de labranza, aperos,…
En días de matanza o lluvias es el lugar predilecto para poder jugar los niños. Desde lo alto de una viga con una soga y una manta se monta el “zambulerio”, especie de columpio muy solicitado. Y de pronto…¿Qué ha sido eso? ¿Ves? Mira ese banasto se está moviendo sólo… Y los chiquillos salen corriendo todos muertos de miedo. Ya en la calle se echa de menos al gracioso que falta del grupo….
¡Oye!..Mira, vamos a la puerta del herrero a recoger trozos de cascos de los caballos. Y eso ¿”Pa” qué? Más, no te digo. ¿Y en esa lata? Se echan unas brasas. Esto se llama el sahumerio, y los que están arriba de la casa pronto bajarán…
“Abrase visto…¡Qué muchachos….solo pensáis en hacer perrerías!!...
-Las cuadras se limpian en una época determinada. El estiércol se coge con una horca de hierro. El burrito lleva el vicio” en serones al campo (éste por carencia de materia orgánica lo agradece). El suelo de la cuadra se regenera con nuevas cargas de hojas traídas del campo. Por la puerta trasera se accede al cortinal, algunos con la suerte de poder tener un cerezo, un guindo, una parra…, unas escaleritas para subir al primer piso de la casa. Y unas gallinas que son siempre el peligro de la zorra.



martes, 22 de marzo de 2011

BATUECAS: EL PADRE CADETE



EL PADRE CADETE
La Leyenda “Cuenta que por allá por el año 1783 un joven acudía al Monasterio carmelitano del Valle de las Batuecas; quería hablar con el prior del monasterio y era identificado como miembro de las guardias españolas con la graduación de capitán. El joven militar expuso al prior su deseo de ingresar en aquel monasterio y le contó que habiendo estado enamorado de una joven niña, esta murió de una cruel enfermedad y ante tal desesperación intentó suicidarse. Fue un crucifijo quien le hizo cambiar tan desgraciado acto. El joven capitán, conocido después como el Padre Cadete, vivió una vida austera de penitencia no sólo en aquella ermita que estaba entre los riscos sino en la oquedad de un grueso alcornoque”.
Excursiones con Dn. Isidro:
Este relato se lo escuchábamos a Don Isidro cuando íbamos con él de excursión a Batuecas. Disfrutaba hablar del Padre Cadete y también en enseñarnos los diferentes tipos de árboles, plantas, minerales e historia de ese lugar tan privilegiado. Después de saludar a los frailes, mientras nosotros le esperábamos en la Fuente de las Conferencias, nos llevaba a conocer los canchales donde se encuentran las famosas Cabras Pintadas (pinturas prehistóricas), al mismo tiempo que nos enseñaba la mejor forma de verlas nos hablaba del Abate Breuil- un gran experto en la materia que había venido a visitarlas.
Un chapuzón en el Chorro y un tentempié en aquel lugar sentaba de maravilla. Regresábamos por un camino estrecho de cabras, atravesábamos por el río el Monasterio mientras contemplábamos algunas ermitas en lo alto de los canchales.
El Padre José María del Carmelo, Acevedo y Pola: Nace en Vigo en 1763.Militar. Luchó en Gibraltar en 1782. Ingresa, carmelita descalzo en Valladolid, 1785.Se retiró al Santo Desierto de San José de las Batuecas en 1797. Hasta su muerte, 1837.
Ermitas- la del Alcornoque
“Dios es la propia ermita- del verdadero eremita” (Flores del Yermo)
A ambos lados del monte se ven las ermitas con su ciprés y campana. Algunas hechas en las aberturas de las rocas. En ellas vivían los monjes. Tenían como comida futas y verduras. Por medio de una campana se comunicaban unos con otros. Cuando la campana de un cenobio no contestaba al toque de la mayor del convento era señal de enfermedad o que el monje había muerto. La más célebre era la del Alcornoque. El Padre Cadete estuvo en ella 30 años. En la puerta tenía un cráneo humano y dos tibias cruzadas con esta inscripción: Morituro satis (para el que ha de morir basta-. En la Guerra de la Independencia la comunidad decidió irse de Batuecas. Los franceses pensaban saquear el convento pero una espesa niebla les atemorizó. El Padre Cadete se quedó allí sólo 6 años, hasta que volvieron sus hermanos. Cuando iba a La Alberca se quedaba en el Hospicio, en la calle Petalla. La vida del Padre Cadete, es la vida de un auténtico Robison en un lugar por entonces tan incomunicado y con gran cantidad de animales salvajes. En un corcho se encontraron estos versos que el ermitaño había escrito: Quien piensa en la muerte atento / fácilmente menosprecia/ palacios que el mundo aprecia/ con tan vano lucimiento.
En este humilde aposento/ se siente de Dios el toque:/ pues no hay cosa que provoque/ a más útil desengaño / que hacer vida de ermitaño/ dentro de un viejo alcornoque.


viernes, 18 de marzo de 2011

BRINDIS SERRANO (SATURNINO GALACHE)





BRINDIS SERRANO
Esta poesía de Saturnino Galache: “Brindis serrano. En la boda del montero de Mogarraz” (Charras pág. 73- 74 ) no puede faltar en nuestro blog. Te invitamos a que la leas, recites a renglón partido y si con el entusiasmo te subes por las paredes, el efecto, la máxima consigna del canto has conseguido. Brinda después tú también…

Serranos rumbosos
Del riñón de la Sierra de Francia.
Los que visten bombachos azules
Y chalecos de felpa rizada.
Con ojales de seda amarilla
Que aprisionan botones de plata.
Los que ciñen las cofias de seda
Que guardan las arcas
Entre ramas de espliego reseco
Esparcido en la escusabarajas.
Describe perfectamente la manera tradicional de vestir el serrano (bombachos, chalecos, botones de plata,…)
Que lucís camisones de lienzo
Que huelen a albahaca.
Con botones tamaños de oro
Del grosor de corrientes bogallas.
Chaqueta de rizo
Sombrero de ala ancha
Rodeada a lo majo, al desgaire
La clásica faja
De tonos chillones
A la antigua usanza.
Llevando ese rumbo
Las botas de caña
O el curro zapato
Enseñando la media calada.
Ahora se dirige a las mujeres serranas, las piropea con respeto “límpidas caras de tez de azucena” y la descripción se fija especialmente en su vestimenta
A la vera de típicas hembras
De límpida cara
De tez de azucena
Con relámpagos ígneos de grana
Meneando a compás las jambonas
Polícromas sayas
Cortas del ancho revuelo
Que semejan revol de campana
Con maciza venera de esmalte
Que reluce en la limpia garganta
Y enseñando las medias azules
Con su estilo de andar, de serranas.

jueves, 17 de marzo de 2011

¡MUCHO.CARTUCHO.TORO. BAILE. FUEGO!


















¡MUCHO. CARTUCHO.TORO. BAILE .FUEGO!
¿Eres tú, diosa del cohete,
Quien prende la mecha
Del silbante coro de estrellas
Que aviva el fuego del estampido?
¿Así te concibió Julio Romero?
Pura. Encendida. Casta
¡Deja de jugar! ‘¡Basta!
Que te vas a quemar los dedos.
Quieres encender con tu mirada
La fiesta. Y si en verdad lo consigues.
Lanza ese cohete. No esperes.
Que comienza el jolgorio.
Y quizás se acabe con ello, la mentira del silencio.
El cohete en La Alberca es protagonista especial de fiestas, bodas,, celebraciones, acontecimientos. ¡Pobres. Pobrísimos actos que no comiencen con el estampido de una bomba, de un "cubete"!. Bien sabe el tamborilero que para poder él actuar, tiene que esperar primero que alguno de ellos salga rompiendo el cielo.
Es en las ofrendas y en las cuartillas cuando estos artefactos se vuelven locos. Pero locos al máximo, locos de remate. Suenan mejor si explotan en tierra, en la esquina de un portón, a los pies de la moza prometida. Y si hay competencia, dinero y ganas tenemos que acudir ya a los orígenes de la tradición: el correr de la pólvora de los moros.
No se nos olvide de dónde también venimos- El chisquero impulsa al hombre. Mecha con mecha. ¡Fuego. Mucho. Toro. Estampido! Nacimos tirando cohetes, haciendo ruido y cuando no teníamos “monis” los sustituíamos por unas tiras de castaño que sonaban tan fuerte contra las piedras que hasta hacíamos decir a los hombres que se sentaban a descansar en el poyo de la calle ¡Ya huele a toro! Y espantábamos a alguna vieja que se iba rezongando. “Ya os pillaré yo aluego pa que vengáis por aquí asustando al personal”
Y ¡Mucho. Cartucho. Toro. Fuego! Reminiscencias de un pasado que no queremos perder.

LOS PEQUEÑOS PERO MÁS GRANDES DETALLES DE LA TRADICIÓN

























LOS PEQUEÑOS PERO MÁS GRANDES DETALLES DE LA TRADICIÓN
Es una pena no poder sacar de la memoria e imprimir esas fotos que todos tenemos guardadas en el recuerdo. Porque hubo una época que La Alberca era pura esencia del pasado, y aún en la actualidad sigue siéndolo al ser un pueblo tan fiel a sus tradiciones que pese a las nuevas formas de vida siguen haciéndose patentes sus clásicos rasgos en muchos momentos de su vida diaria, fiestas, celebraciones-
Y siempre hay un grupo de personas que actúan en un plano secundario, desinteresadamente. De entonces, podríamos hablar de Francisca La Cirujana, la Minica, La Sinfo, la señora Jesús,…
Podríamos hablar de muchas personas que se entregaron y entregan con todo su entusiasmo por las cosas de su pueblo. Pero en este caso es Pura. En La Alberca, todos sabemos que es Pura, la de correos, la mujer de Juan Serrano.
¡Mirad su peinado! Acércate bien a la foto y verás sus pendientes de oro. ¡Mirad su forma de vestir, tan típicamente albercana! Yo os aseguro que pocas mujeres pueden estar ante la Virgen con más lujoso atuendo. Pero fijaos que está de pie, aplaudiendo, animando, Pendiente que a la Virgen no le falte el más mínimo detalle. Y pendiente también, que el acto se realice con el mejor ceremonial posible, Ofrecen los mayordomos, las mayordomas y hay que estar al tanto para ayudar, para animar, atenta siempre al menor detalle. Y sobre todo entregada a que el altar esté en las mejores condiciones. Estos son los auténticos detalles que hacen valorar la tradición, su elegancia, su especial compostura, entrega, animosidad, devoción. Y sobre todo el saber estar con toda su fe, respeto, porque se está homenajeando a la Patrona de su pueblo.
Esta estampa bien merece un buen marco ¡ Y qué mejor en ese día que el que naturalmente ofrece la Plaza Mayor de La Alberca!

sábado, 12 de marzo de 2011






LO TRADICIONAL-Con ilustraciones esperpénticas
Te has pasado, amigo. Te has pasado- me dice Peromingo. Lo actual para que sea tradicional al menos debe de adquirir cierto rodaje. Porque hay cosas que duran un día y se acabó. Bueno, pero si esas cosas llevan un aire, un modo de ser y actuar con esencia del pasado empiezan a calar. Porque si no, lo tradicional llega un momento que se anquilosa y llegaría a cansar a sus gentes, por eso hay que darle también un poco de suelta para dejar que ello solo vaya adquiriendo solera. Lo que yo a él no le perdono es la forma de decir las cosas y alguien me ha dicho al oído lo siguiente.
Que mal dices lo que dices
Y aunque lo digas rimando
Lo dices tan mal ¡narices!
Que a todos estás hartando.
Si el decir lo hicieras bien.
Académico y conciso
Seguro no habría quien
Pusiera el menor inciso
Eres tosco, lenguaraz
Y colocas mal las piezas
Además tan incapaz
Que a la oración descabezas.
Equivocas y das un ¡hurra!
A la más simple merina.
¡No has visto que es una churra!
Te sales por la otra esquina.
Y al menos, si tú dijeras
Eso que debes decir
Con una gracia más fina
Pues tú mismo te entendieras.
¡Ay, Río Guadalquivir!
Si sales por Antequera
¿Te podrían descubrir?.
Habla en prosa y sin rimar
Que si crees que haces poesía
Nadie ya te va aguantar.
¡Qué mester de Juglaría!. (¡He dicho!)
(Ilustraciones esperpénticas de un día de carnaval que si no han sido quizás en tiempos próximos pudieran ser)

jueves, 10 de marzo de 2011

EL ENTIERRO DE LA SARDINA















EL ENTIERRO DE LA SARDINA
Confirmado se fue el Diez /Y ¡qué pena! Del idilio
Y de aquel que se enamora /Con toda su sensatez.
(Las fotos son de Virgilio /Y el medio: 24 horas )-
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Ya veis que el bueno de Alfonso /Tuvo excelsa despedida
El cura le echó el responso./(San Pedro la bienvenida).
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¿Dónde estás Alfonso Diez /Sin tu lucero del Alba?
¡Qué pena! ¡Vuelve otra vez!/Que nuestra Alberca te salva
Con gracia de carnaval.
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¡Cuán tristeza de tu mal! /¿No sería por su calva?
¿O que se exprese algo mal? /Toquemos el color malva…
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Un grupo de plañideras /Pura esencia del Medievo
Te acompañan donde fueras./Otras cosas no remuevo.
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(Ahora dicen que fue un sueño /Que la del Alba en La Alberca
-Enamorada y muy terca-/Se casará. Que es su empeño.
El teatro arreglará. /Y también eso del agua
A cambio de un buen bandujo/El de su Diez -¡tú dirás!...-
Y si hace falta en enaguas /O sayas de plexiglás
Dichosa se casará. /¡Que eso sí, es ir de lujo!)
“O sease” cosa fina---Entierro de la Sardina

miércoles, 9 de marzo de 2011

BODA DE LA DUQUESA DE ALBA













BODA DE LA DUQUESA DE ALBA
La duquesa había pensado/ ya que tengo un buen palacio
En el pueblo de La Alberca/-¡Alfoso, vamos despacio!-
Que este pueblo está muy cerca./ Y allí seremos casados.
El palacio es el teatro / de ilustres antepasados.
Y a sus puertas más de cuatro/les han visto disfrazados.
La boda fue un exitazo / y en burro-carro les ves
Saludando con el brazo / y sin darse, ni un traspiés.
El pueblo sale a la calle / y aplaude a la comitiva
No hace falta que se ensaye / espontánea bienvenida.
¡Viva Alfonso!- le decían./ El gran Diez Conquistador
Y a la del Alba veían / como un ocho con su amor.
Ya se casan en la Plaza/ junto al palacio querido.
¡Qué bonita ceremonia/ El pueblo ¡qué entretenido!
La duquesa ¡que guapaza! /¡El Diez con qué parsimonia!
El obispo les dio boda /-La Alberca tiene obispado-
Y entre tantos personajes/ que se habían disfrazado
Lució allí la mejor moda / y los más hermosos trajes.
¡Qué guapa la de Belén / y además con Jesulín,…
Gracias. Las fotos muy bien / A ti, Mari la de Fermín.
(Hoy la prensa se hace eco/ de tan magnífica boda
Su hijo se ha quedado seco/ dicen, le animan con soda.
Con ¡sooo!, con ¡sooo! y con da/ con dale "requetedale "
que en La Alberca todo vale.)