sábado, 31 de marzo de 2012

SEMANA SANTA EN LA ALBERCA-VIVO CUADRO DE SOLANA


SEMANA SANTA

 EN LA ALBERCA


 -VIVO CUADRO

 DE SOLANA-


 Semana Santa en La Alberca
Una imagen, mil palabras.
Y esas capas…Sentimiento.
La devoción que te acerca
El fervor. Silencio y aliento.
La fe que sientes y labras.

 Serranos con capas negras
Ante su Cristo yaciente
Con sus hachones de cera
Escoltándolo, dolientes.

 Lejos está la mirada
Y se acerca en la distancia.
Batuecas. Peña de Francia.

 Y el cortejo… La Balsada.
El Tablado. Humilladero.
El calvario que se aleja…
Camino del Barrio Nuevo.
De un rincón sale una queja
Cierra un portón. Paso quedo.
Solano. Torreón. Y al templo.

 Semana Santa en La Alberca
Con capas largas y negras.
Tres palabras que son llanas
Sencillas y que consuelan:
Hachones, rezos y velas.
Vivo cuadro de Solana.

miércoles, 28 de marzo de 2012

PARA HISTORIAS LAS DE ANTAÑO- RUIDITOS EN EL SOBRADO- ACTO TERCERO





ACTO TERCERO



 –DESENLACE -




 Le habían puesto unos calzados
Con cascaritas de nueces.
-El pobre todo un payaso-
“Mucha la pez”. Tan pegados.
Que apenas daba tres pasos
Se caía treinta veces.

 Eso es cosa de los quintos
Que es su tiempo de burradas.
Yo más bien diría de críos
Que gustan de gamberradas
(Y pantalones “caíos”…)

La broma no tuvo gracia
 Ya no sólo por el susto
Además por el disgusto
Del gato y su desgracia

Menos mal que está Vicente
Y es un buen veterinario.
Pues, si no- decía la gente-
Para evitar el calvario
¡”Daile” un trago de aguardiente!

¿Y si el pobre está doliente?
 Régimen hospitalario

Ladrones en el sobrado
 Conviene bien vigilar
Que si alguien se ha colado 
Y en este caso era un gato
Te podría despistar.
Asustar. Dar un mal rato.

 EPÍLOGO
Por fin pudo el matrimonio
Si no dormir, descansar
Y al gato ¡Vaya demonio!
Se le pudo despegar.
(Que sirva de testimonio
Y anécdota del lugar)

 (La Casa Museo de Satur-Juanela debe ser visitada muy a menudo y con el máximo detenimiento por quienes gusten conocer, vivir o revivir un pasado que en pocos sitios tiene un espacio tan natural y bien conservado)

PARA HISTORIAS LAS DE ANTAÑO- RUIDITOS EN EL SOBRADO-ACTO SEGUNDO-

ACTO SEGUNDO



 ¿Vas a coger un candil?
Mejor prefiero un farol.
¿Llamo a la Guardia Civil?
O al Juez de Paz, digo yo.
El ruido viene de arriba
Del techo, del entramado
Viene justo del sobrado

Ya no hay otra alternativa…
 Pero…¡Déjate de bromas!
Que el asunto tiene guasa
Y no es como tú lo tomas
Algo ocurre en esta casa.
Yo oigo pasos y es de arriba
Y sabes que en el sobrado…
 ¿Un lobo se habrá colado?
¿Y si es la zorra?, querida…

 Acuérdate en “ca” tu madre
Quedó la “puertina” abierta
Y la que se lió fue padre.
Tres jamones en la huerta
Y el heno “desparramado”
¡Ya te digo! una tinaja
Tenía su buena raja
Y el queso todo empezado.
 (Se levantan de la cama y van tapados con sus mantas)
¿Otra vez? ¿los pasos son?...
Ahora veo que es verdad
La navaja y un bastón
¡Y tú! un farol ,(¡frialdad!).
Subieron seis escaleras
Atentos y de la mano
Dispuestos a ¡tripas fuera!
Y a atrapar al mal villano.
 La llave, y media “puertina”
Mucha luz a cada lado.
Un maullido en una esquina
Y el portón de lado a lado.
Pero ¿Tú has visto? ¿Qué es eso?
¡El gato de la Canora!
El pobre está patitieso
Hecho un cuatro y ¡cómo llora!
¡Misino…! ¡ven que te coja!
Le daría… un “cogotón”…
 El verle así me acongoja.

PARA HISTORIAS LAS DE ANTAÑO--RUIDITOS EN EL SOBRADO

PARA HISTORIAS,
         LAS DE ANTAÑO.



RUIDITOS
         EN EL SOBRADO-










PRÓLOGO
 Esta historia que te cuento
Como tal me fue contada
No pienses que me la invento.
(Que me fue bien relatada
En prosa. Y mejor momento)

…¡Había caído una nevada!...

Y alrededor de la lumbre
De suelo. La muchachada.
(Era entonces la costumbre
De oírla así. Y de ser gozada).

 Y su relato, así empieza.

ACTO PRIMERO
(Una escena nocturna y  de cama, de las de antes)
Sucedió en el Barrionuevo
Y hace ya unos cuantos años.
En un caserón labriego
(Cristiano, el dintel lo reza).
Con pinta de los de antaño.
Huerta grande y arbolado
Y a unos pasos la cocina
Con puerta y cuatro peldaños.
Cuadra. Vivienda, sobrado.
Cerdos y vacas, gallinas,...

 Estando el dueño en su casa
Por la noche y bien dormido
Ella le dice: ¿Qué pasa?
¿No has escuchado ese ruido?
Es de arriba del sobrado
¿No será que se ha metido?...
Porque ayer yo había subido.
¿O quedó mal enganchado?...
Yo no sé pero algo ha sido.
¿Has escuchado?, vuelve ella
A decir más asustada
¿Se ha caído una botella?...
¿O una puerta mal cerrada?...
 Puede ser que sea el viento
Viene de Peña de Francia
Y si nos da en esta estancia…
¡Espera!, ¡calla!, un momento…

 -Duérmete que ya quebrantas.
 ¡Tápate bien con las mantas!-

lunes, 19 de marzo de 2012

UNA CALLE CON MUCHO ACENTO POPULAR: EL CAMPITO

UNA

 CALLE

 CON

 MUCHO

ACENTO

 POPULAR:          EL CAMPITO


 Peromingo nos dice que la calle del Campito, está siendo mal considerada por una absurda pintada y que se merece restituir su nombre y ortografía.
Doctores tiene la lengua y escribientes el ayuntamiento, para que informen a los espontáneos que tiene la ortografía callejera, de los orígenes de tan significativos vocablos y del por qué a veces conviene acentuar ciertos vocablos (que estando en contra de las santas reglas de la madre ortografía), pudieran pasar desapercibidos a turistas y visitantes.
No obstante las organizaciones sindicales vienen reclamando el puesto fijo de un maestro de escuela para todos aquellos talleres que se dediquen a rotular nombres de plazas y calles.

 Te pasaste de listillo
Y eres un mal corrector
En “acentúa” te pillo
También es llana, mentor.

 Quienes pusieron “Campíto”
No pensaron en la falta.
 Que al ser astur el “Campíto”
O “Artu ehtremeñu , lo exalta.

Usted debiera saber
Que esa tilde, sobresalta
Más la tónica. Al ser “pito”.
(Entre comillas, repito)

 Su corrección no es legal
Y además, mal hablador.
Limpie con fe la señal.
¡Y el taco! a su confesor.
 De paso. ¿Va a la farmacia? / De la calle del Tablado.
¿Por el mal trago pasado?
 Dígales que no hace gracia / lo que se ve recetado.
Que a los niños de la escuela
 Gente sagaz y muy aguda /Estas cosas no les cuela.  
Y en lo más mínimo ayuda.

sábado, 17 de marzo de 2012

UN CARACTERÍSTICO Y SINGULAR PERSONAJE ALBERCANO: DON LORENZO

UN CARACTERÍSTICO

 Y SINGULAR

 PERSONAJE

 ALBERCANO:

DON  LORENZO.



- Donde se cuenta lo que le pasó por aquel entonces en La Alberca, a un trabajador temporero del Ladrillar y el final de tan ansiosa y confortable búsqueda-.



 “Yo sé hacer mucho y de todo
Lo que quiero es trabajar
Bien sólo, o codo con codo.
Atrás no me voy a quedar”.

 -¿Tú sabes sembrar patatas,
“Frejones”, berzas, la col,…?
¿Regarlas y sulfatar?
“Yo,  aunque sea, lo hago a gatas
Y si hace falta el estiércol
A mulos sé transportar.

 ¿”D´aonde” eres? ¿De la Herguijuela
 Del Soto o del Madroñal?
“Pa” otro lado el ave vuela
Mi terruño el  Ladrillar.

 Si te digo y no te miento
“A unos días” decía la gente
Hace falta un escribiente
Para el digno Ayuntamiento.

 Pues yo tampoco te miento
Que de eso el inconveniente
Es que no alcanza mi mente.
De la escuela me arrepiento.

 ¿Tú has oído? –ahora que pienso
Que quien aquí da trabajo
Es el señor Don Lorenzo.
Empresario digno y majo.

 Vive en la calle el Tablado.
Pregunta. ¿El señor Chagal?
Serás muy bien informado
Que esa gente es muy cabal.

 ¿Aquí?, señora ¿El Chagal?
-Ha salido un perro y ladra
Y el tal señor de la cuadra-
¿Don Lorenzo?- Está al final…

 Sube y pasa el “campo-casa”
Dirás ¿se puede? Y pasa
Notarás que es especial…

 “Buenos días, Don Lorenzo.
Yo quisiera trabajar
Y por eso ya comienzo
A pedirlo y respetar”. 

Pero…¡qué “cogne” de tío!
Seguro que se ha asustado
Y se ha quedado “entumío”.

 Le toca- sale corriendo
Y ya siente escalofrío
En la puerta le están viendo
Y dice…¡”Pos no me río…”
! Porque me estoy ya muriendo.

 ¿Muriendo? -será de risa.
-Le responden los vecinos-
No tengas por tanto prisa
Se arregla con cuatro vinos.

 Me vuelvo” p´al” Ladrillar
O si no a Ciudad Rodrigo
Que allí yo tengo un amigo
Y no me falta trabajar.

 ¡Compadre! Toma esta ropa
Y una copa “d´aguardiente”
Tú no te vas malamente
Que la gente ya te arropa.

 Mañana tienes trabajo
¡Vente conmigo a “Las Datas”
! A sembrar cebollas, ajos,..
Y eso que sabes, patatas.

¡Gracias señor! ¿A destajo?
 Lo que tú quieras, ¡carajo!

Que ha sido el tal Don Lorenzo
Y verás no me avergüenzo.

Cuando salga en procesión
Tres vivas bien se merece.
Una por ser cabezón
Y otra por ver si más crece.

 ¿Y esa otra que no dices?
Es por su sabia mirada
Ya ves que tiene narices
Y no le  falta de nada.

¡¡¡Viva Don Lorenzo!!! Pues viva.
(También es conocido por Juítas, Iscariote,
Granaíno-quizás por su lugar de origen-)

jueves, 15 de marzo de 2012

ESCENAS Y COSTUMBRES: EL PERRO L´ALATA

ESCENAS
 Y
COSTUMBRES:

EL PERRO "L´ALATA"


 -La vida de una sencilla localidad a veces se ve alterada por un acontecimiento que es preciso relatar. Los protagonistas, generalmente muchachos necesitan un gran espacio y en este caso casi todo el pueblo. El rigor, el orden, llega después por parte de la autoridad.
 “En el pueblo de La Alberca/ no se consiente el bullicio/ y si la gente está terca/ te “puen” lanzar hasta “vicio”.
 La sangre no llega al río/ lo que llegan son las penas/ de un chaval si está “aburrío”/ y arma la marimorena.
 
¡Vaya escándalo, señores!
¿Tú sabes lo que ha pasado?
-¡A ver, quien echa más flores!
- ¡Los muchachos!... ¡Qué “ganado”!

 María salió al balcón
Luisa y” la Juani” a la puerta.
“El Rompe” paró el camión.
Tomás regando su huerta
Llegó pronto al callejón. 

Ha sido un ruido espantoso
Y detrás treinta chavales
(Seguro que algún mocoso
 Le ha dado por carnavales…)

 Pero no iba disfrazado
Y el ruido era fatal
-“Pa” la plaza se han marchado-
Les vi en la Fuente Canal.

 Pero dinos ¿Qué ha ocurrido?
¿Alguien cayó de una moto?
¿De una pared? ¿Hay heridos?
Era tanto el alboroto…

 ¿Qué ya están en el Llanito?
Ahora dicen que en la Puente.
Y además hay mucha gente
Algo raro, te repito. 

Han llegado tres muchachos
Vienen tan muertos de risa
Que una vieja ha dicho:¡Chachos!
Me he arreglado , voy "pa" misa.

 Entonces, más,  ya se ha armado.
Y todos, más, muertos de risa.
Sin saber lo que ha pasado
Lole, Juana, Zaca, Luisa,…

 ¿De la Paqui que era el perro?
¿El perro?... ¡Qué desgraciados…!

 Y al pobrecito lo alabo. 
No es que fueran al encierro
Pues corría…que ya acabo
Con una lata en el rabo.

 Se presenta el guardia Sindo
Y el juez de Paz que es Marchena
(Yo te apuesto a ti una cena
Que no han caído del guindo…)

 ¿Del guindo? ¡Vaya trastada!
Ha llegado ya el alcalde
Y este, claro, no habla en balde.
 Mandaremos este bando
Destino a la muchachada.

Que diga- pues yo lo mando-
“Queda prohibido hacer trizas
Colgar del rabo una lata.
Al perro atar longanizas
Carreras a cuatro patas”. 

Desde entonces ya no corren
Ni los perros, ni caballos,
Ni las vacas, ni los gallos,…

(Del comentario se ahorren.
 Toros .Agosto. Y me callo.)

miércoles, 14 de marzo de 2012

UN PERSONAJE QUE PUDO SER...Y SERÍA







UN
PERSONAJE
 QUE PUDO
SER…
Y SERÍA






La Vieja El Visillo, el Tío La Vara son personajes que el humorista José Mota lleva a la televisión con un simpático acento popular y como tales algo exagerado. En la Alberca existe El tío del Unto que de vez en cuando llega cargado de medallas por la Ermita de San Antonio y pone derechos a los niños que son caprichosos o desobedientes (no hace falta Super Nanis de ningún tipo).Ha existido también la Señá la Vara, que con una vara larga de mullir los colchones hacía correr a los chiquillos cuando pasaban a su lado. Otro tipo de “señás, tíos y tías” también han sido famosos en épocas determinadas.
Muchachas que tiraban piedras cuando se metían con ellas…Mujeres con caspa y que descuidaban su limpieza. Hombres que “enseñaban” a los perros para que no te acercaras a su puerta. El famoso “Agua va” que a veces llegaba antes el líquido que la voz…La Vieja l´Ascoba es un personaje que pudo ser o sería y que el humorista José Mota podría llevarlo a la práctica en un lugar tan típico y característico como es La Alberca. Nosotros creemos que éxito no le faltaría.
 LA VIEJA L´ASCOBA
¿Para qué mentar el nombre?
Así que nadie se asombre.
¡Que lo copie José Mota!
Pero en La Alberca existía
Una vieja, era la tía…
Y estaba un poquito…Anota.

A los niños sonreía
Y a los mocitos odiaba
Porque alguno se metía
En su portal y meaba.

A quien sé que bautizó
Fue a un hombre de Mogarraz
Porque en su puerta meó
Como si fuera un rapaz.

“No le bautizo “ to” entero
Porque no me tiene cuenta
Si le calé hasta el sombrero
El agua fue de tormenta”

 Por el día en “la su puerta”
No duraba un “cagajón”
Si caía alguno ¡alerta!
Un barrido con tesón.

 Se sentaba en el poyete
Con “l´ascoba” tras la saya
Pasaba algún alcahuete
Y de reojo le miraba.

 Le decía: “¡corre y vete!
Que el arma está preparada”.
Ni caso, ni respondía.
Pues nunca pasaba nada.

 Mas, si de ella se reía
O le daba un poco coba
¡Verás tú! Como le huía
Tras él, la Vieja L´Ascoba.

 Esta historia pudo ser
O sería. Es figurada.
Aunque ya quisiera el Mota
El personaje tener
Y en La Alberca la humorada
Poder grabar. ¡Con qué anota!
Que podría y puede ser.

domingo, 11 de marzo de 2012

EL NIÑO NACE MAYOR -I V-







EL NIÑO
NACE
 MAYOR





 Si hoy, la vida, ya es mejor.
La gente se lo pregunta
¿Habrá ese algo? ¿Se barrunta?
¿Cuando el chaval es mayor?

 Tienen quince y ya manejan
Con afán innovador
El móvil, ordenador,…
Y además nos aconsejan
De programas, del iPod,…

Y es que nacen, ya lo has visto.
De niños a ser mayor.

 Los padres se lo preguntan
¿Dónde estarán nuestros mozos?
Que en la plaza no se juntan.
Y ya no hay risas, (sí, destrozos…)

¡Quienes son los que despuntan…?
¿Y sus juergas?... ¿Y sus gozos?...
¿Qué dónde están?..- Por favor-
Donde está su ordenador.

ASÍ SE HACÍAN MAYORES- I I I -







ASÍ
SE HACÍAN
MAYORES







 Los chavales de la sierra
Rondaban a sus amores
Cantando. (Y dándoles, guerra)
Y así empezaban “las flores”.

 Al hermanín, si era chico.
Con oficio de chivato
Se le agarra y se le zumba
Cuando se escapa del pico.
Partiéndole la chirumba.
(Y yo si puedo “lo mato”)

 Sin aparejo ¡a las jacas!
¡Y al correr, que se las pela!
Asustando hasta las vacas.
 Diciendo adiós, a la escuela.

 Al colegio de mayores
Si iban, era a esperar
Con “ pegotes” –bellas flores-
Muy dignos de enamorar.

 La escuela” pa” las chiquillas
Que les encanta bordar.
A ellos , ya, las zancadillas
Silbar, dar voces, cuquear,.. ¡
Y a correr..!, ¡por si las pillas!

 Llevan petaca, librillo
-Papel fino para liar-
Apuran el cigarrillo
 Escupen, y a fastidiar...

 ¡Ya pronto irás a la mili!
-La pregunta era corriente-
“¡Vamos Anda no seas “gili”!
Yo me libro por de mente…”

 Cuando vuelven del servicio
Si les nombran el trabajo
(Alguno, de pronto, enferma)
Menos fiestas y bullicio.

Gorra, navaja,…(¡sin cuajo!)
No todo va a ser trabaja.
 Un ratito a la taberna
Y a jugar a la baraja.

EL PASO DE CHAVAL A MOZOS -I I -





EL PASO
 DE CHAVAL
A MOZO





 Ayer. Tratando este caso. 
Del chaval que se hace mozo.
Se decía: existe un paso.
Un salto, con alborozo.

 Hoy. Quizás, algo, te asombre.
Pues son, sin duda, distintos.

Tenían solera y renombre.
 Muchachos, jóvenes, mozos,…-
-Mitad hombre. Todo, gozos-
Y les llamaban, los quintos.

 Espero que bien me cuadre
Lo de tallarse fatal.
Y el sufrir para la madre.
“A los pobres quintos
Los van a llevar
A pelar feneques
A la capital”.

 Tenían fiestas, reuniones.
Dulces, tamboril y copas
Ponían “vivas”-(y cohones)-
Hasta en el juego pelotas.

RITUALES DE JUVENTUD -I-

RITUALES DE JUVENTUD

 “Ese mozo que no echa / al mandil las mis castañas/ es ese que quiere ser/ “cuñao” de las mis hermanas/.

 “Las mocitas de La Alberca/ cuando no tienen que hacer/ sacan la ropa del arca/ y la vuelven a meter/.”

A los niños se les perdona todo, al fin y al cabo son niños. Pero a los mozos, ya no.. No se les puede perdonar, ya son hombrecitos. Aunque aquí venía el dilema: “si son peores que los niños, tienen menos cabeza” Entones ¿en qué quedamos? Los niños, porque son niños y los mozos porque son peores que los niños… En la mili ya les espabilarán, ya verás, ya verás,... Y la mili era el coco, el miedo. ¿Y África! Ya la desesperación.
Pero lo que dice el tío La Vara, el de La Alberca vivía por allí por el Castillo, era gordo, fuerte y alto y yo le vi dar tres palos al Susa en el Bar de Jacinto, que metía miedo y lo que decía: si hay que ir se va y no pasa “na”.
¿Y hoy? ¿Ya no hay mozos? Espera que venga la fiesta de Majadas ya verás como aparecen unos cuantos y aunque ya no suban al Ayuntamiento a tallarse, son iguales , igualitos que los de antes (¡hombre tanto no!). No llevan gorra de la Pilata, ni navaja de la señora Benilde, ni comen carne asada del Pelujo, ni beben vino del Pardal o del Colorao ( que te ponía los labios negros).
Pero toman hamburguesas o pizzas los días festivos y si encarta no toman el café en el bar de Julián –que se fue a Madrid-, sino en la Abadía de los Templarios que al fin y al cabo decoró Tomás, trabaja un familiar de la Paquera y el dueño es un hijo del Calé, nieto de la señora Marcela.
¿Y las mozas? No iban a la mili, pero también tenían sus rituales. Cuando salían de paseo con sus tacones de domingo se cogían del brazo, compraban una peseta chochos a Sergio (él, llamaba pirulís), bailaban entre ellas, cogían las cántaras del agua de otra forma especial, se ponían el rodete cuando iban con la ropa al río de la Puente o de las Eras. Se dejaban ver en las cuartillas y aunque no se tallaban, empezaban a entallarse ya su cintura y sus pechos; a lucir collares, pendientes, peinados,… Las sayas y las medias de cristal tenían por entonces su guerra y luchas. Lo de pantalones, ni hablar…
Dn Saturnino que había ido a América y vuelto sin la sotana empezó a dar un brote verde, pero Don Marino, el siguiente, retornó a la sotana. Yo lo que nunca comprendí, era cómo las mozas podían quedar “enriás” por lavarse los pies en el río, eso que me lo cuenten…
Por fin. Los mozos se iban a la mili. A mi me tocó el Ferral del Bernesga, como a Eduardo, Minuto, Goyo,… Y ellas, mientras tanto: “al rosario, a misa, al baile (bien separado), a esperar,… Y…
 “Las madres son las que lloran/ y las novias no lo sienten/ se quedan cuatro chavales/ y con ellos se divierten/.
 Los mozos seguían siendo mozos si inmediatamente se casaban, por su juventud; pero perdían ya su nombre, eran los “escancianos” ( los que se habían casado ese año, que ya hemos hablado algo de ellos y Dios mediante volveremos hablar en otra ocasión). Ahora seguimos con los mozos.