martes, 31 de enero de 2017

HISTORIAS DEL VIEJO ÓRGANO DE LA IGLESIA PARROQUIAL- y I I-



















HISTORIAS DEL VIEJO ÓRGANO DE LA IGLESIA PARROQUIAL- y I I-

Pero un buen día Jesús, el sacristán, dejó de realizar tal función y la verdad que se le echaba de menos, por lo bien que conocía el “destartalado” órgano de tubos. Eran épocas de enorme emigración y se notaba también en el coro, lugar que era ocupado especialmente por jóvenes, solteros, mozalbetes,.. Moisés siempre ha sido una persona muy entregada a las cosas de la iglesia y ya era necesaria su presencia.
¿Quién no recuerda aquellos sermones de don Saturnino con el frío que hacía en la iglesia? Como eran tan largos había que salir a echar un cigarrillo con el máximo silencio. Cuando sonaba de nuevo el órgano era señal que ya había acabado y se podía entrar y reanudar los actos religiosos.
DON LEANDRO Y DON ANIBAL
Don Leandro si no recuerdo mal era el organista de la catedral de Plasencia, tenía familiares y acudía muy a menudo a La Alberca. En el coro había un armonio que  Don Leandro tocaba admirablemente bien pero sus actuaciones eran esporádicas.
Don Aníbal Sánchez Fraile también era el organista de la catedral de  Salamanca, sabiendo que yo en vacaciones iba a La Alberca me dio una carta para Don Leandro del cual me habló muy bien y así pude conocerle  y saber que don Aníbal, persona muy conocida por sus conocimientos musicales en Salamanca, sentía una predilección por nuestro pueblo, hecho que me confirmaría también después, Pilar Magadán.
Y SALE EN ESCENA JOSÉ MARÍA REQUEJO
La ausencia de Luis y del viejo y destartalado órgano se notaba muchísimo, José María que resurgía con un gran impulso vital se propuso teclear en  Misa Mayor el enorme instrumento que ya estaba para pocas y tampoco entendía mucho. Pero bueno…nos hacía sonreír cuando el fuelle y sus tablas se escuchaban más que el enlace de sus notas musicales.
-¿Sabes que está tocando?-Nos decía Juan Francisco, el hijo de Don Rufino el maestro.
-Pues  ni idea, debe ser alguna pieza de algún famoso compositor, le decíamos sonriendo.
-Lo importante es que toca, añadía Jopero, y sonar suena,…
 No sé si desde entonces alguien se ha atrevido a ponerlo de nuevo en marcha, pero es una pena porque sus trompetas sonaban en todo el templo con tal ímpetu que parecía que entraba el señor gobernador cada vez que tocaba "el tío Jesús", en momentos solemnes,  el Himno Nacional.
Del armonio hemos encontrado una foto del Padre Luciano, dominico,  que  lo dominaba bien. Pero al armonio le faltaba la fuerza, la solemnidad y el traqueteo del órgano.
Hoy en La Alberca, el coro está cerrado, no está permitida su subida y se nota la falta de juventud que  tenía por los años cincuenta. De todas maneras, marca el estilo de la iglesia, con sus arcos curvilíneos con barandillas de hierro y de piedra.
No sabemos si merece la pena restaurar este hermoso y antiguo órgano de tubos, pero pensamos que no se debería dejar perder.
Fotos recuperadas:
X-Estructura de un órgano de tubo
X-Armonio con el dominico Luciano, memoria visual de José Luis Puerto
X-Don Aníbal Sánchez Fraile

X-La iglesia parroquial con su órgano al fondo.
X-Clic en las imágenes para ver mejor
























miércoles, 25 de enero de 2017

HISTORIAS DEL VIEJO ÓRGANO DE LA IGLESIA PARROQUIAL –I-























HISTORIAS DEL VIEJO ÓRGANO DE LA IGLESIA PARROQUIAL –I-


Este trasto. Hoy quizás, podríamos llamarlo trasto. Pero en la década de los cincuenta era un auténtico y grandioso instrumento-mueble  musical. Un mueble con complicados registros, puertecillas, teclas, tubos-trompetas y pedales para uso de los entendidos.
Entrábamos a la iglesia parroquial por la puerta del Solano Bajero y a la derecha, un poquito antes de llegar a la pila bautismal del siglo XIII, en la mismísima pared estaba la entrada, siempre oscura, del coro. Veinte escalones y estabas arriba. Si ibas hacia adelante y te ponías delante de la barandilla, desde allí, desde lo alto, podías disfrutar de una hermosa  vista de todo el templo.
Optabas por quedarte en la parte de atrás y te podías sentar en una antiquísima y fuerte sillería del coro.
Comenzaba la Misa Mayor  y Jesús, el sacristán, mientras se quitaba la bufanda de la boca, abría puertas y registros, se levantaba y reprendía a los chiquillos ¡Id llenando el fuelle con cuidado! El fuelle era una especie de acordeón con un gran peso encima y un artilugio  de madera que se hacía mover  de un lado a otro, mientras se  llenaba  de aire. Una vez lleno el fuelle. Los chiquillos nos subíamos encima y  el sacristán terminaba   enfadándose.
Don Saturnino: -¡Dominus vobiscum!-
Jesús-contestaba, con la música del órgano-:¡Et cum spíritu tuo!
Y seguía con el:  Credo in unum Deum. Patrem omnipotentem, factores coeli et terrae visibilium ómnium et invisibilium; et in unum Dominum Jesum Christum. Filium Dei,…”
Yo creía que el latín era el lenguaje de Dios y que no lo entendía nadie más que Él.- ¿Quién me iba a mí a decir que la reválida de cuarto la iba a aprobar con un nueve en latín y un cinco “pelao” en matemáticas?-
 De pronto a la música del órgano se unía un curioso repiqueteo de palos del viejo y destartalado órgano.
Jesús-volvía-…“Voy a echaros a todos de ahí…” Se sentaba de nuevo, pisaba los pedales y nos conmocionaba de nuevo  tocando, mientras la gente comulgaba: “Vamos niño al Sagrario, que Jesús llorando está, pero viendo tantos niños muy contento se pondrá.  No llores Jesús, no llores que me vas a hacer llorar pues los niños de este pueblo te queremos consolar. Vamos niños  al Sagrario,…”
Los agudos y graves de las trompetillas se extendían con fuerza por todo el templo, mientras le tocaba repetir: “¡No lo llenéis hasta arriba y dejad de enredar…!
Cuando  se elevaba el Santísimo o se empezaba a marchar ya la gente del templo, Jesús daba los últimos toques tocando el himno nacional, era emocionante, te sobrecogía el chinda, chinda.  Tachinda, chinda,chinda,…¡¡De aquel entonces!!



miércoles, 18 de enero de 2017

AL CERDO DE SAN ANTÓN / LO HA DETECTADO YA EL DRON






















AL CERDO  DE SAN ANTÓN / LO HA DETECTADO YA EL DRON
-Noticia:”Hacienda investigará con drones 70 municipios de la provincia de Salamanca”-

EL GURRINO ESTÁ… DIVINO
Dicen que es un intruso/ Que lo ha detectado el dron.
-¿Qué me dices? ¡Vamos venga!
Que esas son cosas de hacienda…

-¿No lo ves que es un peluso? / Yo no lo tengo  en mi agenda.
¡Chiquillo!, entonces… ¡Chitón!
¿Puede ser que sea un ruso?

“¿Te qui´es” quitar esa venda? / Que si lo ha pillado  el dron
La sorpresa es… estupenda.
¿O no te gusta el jamón…?

¡Calla niño! ¡Qué prebenda...!

Y es que el pueblo de La Alberca / Siguiendo la tradición
Este sábado es un merca.
Y rifa al de San Antón.

“Me cachi en dié” con el dron…/ Confía que no descienda
Y nos fastidie la ofrenda
Dando a “arguno” un alerón…

Para que no te sorprenda / Lo del cerdo o lo del dron...

-¡Cuidado que eres paliza…!

-¡Me acercaré ya a la rifa!
-Y… ¡Cántale esta canción!:
Antón,Antón
Antón Pirulero
Cada cual, cada cual
Que atienda a su juego.
Y el que no lo atienda
Pagará una prenda.

LA TRADICIÓN
Esta costumbre es medieval,  de la época en que vivían árabes cristianizados que levantaban los recelos de la Santa Inquisición; una forma de mostrar al Santo Oficio que nuestro pueblo era cristiano y festejaba a iconos de esta religión como el cerdo.
COPLAS
San Antón Bendito / Tiene un cochinito / Que ni come ni bebe / Y está muy  gordito.
Jocosas y entretenidas:
¿Oh glorioso San Antón! / Siempre te encuentro leyendo  / Si nunca pasas la hoja./
¡Qué leches estás haciendo!...
REFRANES
-De los santos frioleros  San Sebastián es el primero. ¡Detente varón! Que el primero es San Antón.
-Por San Antón la buena pita   pon. –“Pita” forma de llamar a las gallinas -
-Hasta San Antón, Pascuas son.
- Nuevo-En llegando San Antón. ¡Ojito, con este dron…!
-Si sale con barbas San Antón -17 de enero- y si no la Purísima Concepción



























































































































































domingo, 15 de enero de 2017

ESTABLOS. CUADRAS. BELÉN / LA ALBERCA -DIÁLOGOS EN EL TIEMPO Y EN EL ESPACIO- I I-



























ESTABLOS. CUADRAS. BELÉN / LA ALBERCA
-DIÁLOGOS EN EL TIEMPO Y EN EL ESPACIO- I I-
-Continuación-
-¿Y la Casa Parroquial ¿Tenía cuadra?
-No hombre, no pueden tener niños…¡Entiéndeme!
Tampoco tenían cuadras ni el herrero, ni el carnicero, ni las tabernas -¡Había unas pocas!...- Tenían cuadras, pero en otras viviendas.
Yo como te he dicho nací aquí, soy albercano. Cuando mi madre estaba a punto, dijo mi abuela “llamai a la tía Luisa, la Pitoca”. Al rato la tía Luisa dijo ya podemos llamar a Don Luciano. El médico me cogió y me puso en brazos de mi madre. Y yo le dije: “Gracias mamá, por haber nacido en un pueblo tan bonito”. Porque ahora las madres tienen que irse a  Salamanca. Y hacen un convenio, para decir que vieron la primera  luz en La Alberca,…
-Gracias, Manuel. Ahora entiendo lo bien que estaba planificada la vida de estos pueblos. Lo importante es que las nuevas generaciones no olviden todas estas cosas que han sido producto de las experiencias de sus buenas gentes.
-Bueno, Jesús. Como “pa” Semana Santa ya eres mayor, ven a La Alberca así comprenderás la devoción que te tenemos. Y te presento a Juítas, te invito a comer hornazo. Y ya verás… te sacaremos en procesión. ¡Vamos! Con los máximos honores con capas, hachones, cantando el perdona tu pueblo,…Y el día que resucites, la fiesta va a ser a lo grande, con chochos, obleas, turrón, encetaremos el hornazo con navaja nueva,...
Y tocará la flauta y el tamboril.
-¡Hasta entonces, Manuel!
- Y en eso…¿En qué quedamos?
-Tú bien lo sabes, dos personas distintas y un mismo  amiguete.
¡¡Pues Vale!!
















































ESTABLOS. CUADRAS. BELÉN / LA ALBERCA -DIÁLOGOS EN EL TIEMPO Y EN EL ESPACIO- I-





















ESTABLOS. CUADRAS. BELÉN / LA ALBERCA
-DIÁLOGOS EN EL TIEMPO Y EN EL ESPACIO- I-

-¡Hola, Manuel!
-¡Hola, Jesús!
-¡Pero bueno! ¿No es lo mismo?
-Para unas cosas sí, para otras no.
-Tú dirás…
-Mira, yo nací en el establo de Belén, en una cuadra, entre animalillos que me daban calor, pero que también hacían sus cacas. Eso sí el dueño del establo, lo limpiaba y echaba paja por el suelo; te podría decir que era un gran hotel.
-¡Vale, Jesús! Yo me llamo como tú,Manuel
-¡Vaya lío, pero te entiendo.
-Nací en La Alberca, en el primer piso de una casa, que debajo tiene una cuadra donde teníamos una vaca, el mulo, tres o cuatro cabras y en el fondo hasta con gallinas.
-Pero Manuel ¿Aquello estaría muy sucio…
-Pues no, Jesús. Porque mi padre limpiaba el suelo -¡con una horca, me acuerdo!- Eso lo llamábamos el “vicio” que después se llevaba a los huertos y se extendía por el suelo. Estas tierras son pobres en materia orgánica. Traía hoja seca de los árboles y la echaba por el suelo de la cuadra.
Cuando hacía frío o llovía los niños nos metíamos en las  cuadras, allí se estaba muy calentito. Y jugábamos con los banastos, con el zambulerio para columpiarnos,  en la calle con la chirumba. Y a esconder…
-Manuel,¡qué miedo!
-No hombre, sólo nos decían no os acerquéis mucho al mulo os puede dar una “patá”.
-Ahora entiendo, el porqué estos grandes caserones tenían debajo las cuadras, en el primer piso los dormitorios, encima la cocina y arriba del todo los “sobraos”

-Entre peréntesis- Te cuento, yo acompañé una vez a mi amigo Juanito “Canete” al parto de una cabra suya que tenía en la cuadra y no podía dejarla  sola. Estuvimos con ella hasta que parió. El cabritillo era una delicia…-
-Continuará-





























































jueves, 12 de enero de 2017

LA ALBERCA SE LO MERECE




























LA ALBERCA SE LO MERECE

“He encontrado un auténtico Barrio de Damasco, Rufino Blanco Belmonte.

Cuentan que Ismael Blat cuando volvió a La Alberca por segunda vez en algunas cosas se llevó una gran decepción, el escenario no permanecía incólume. Aquí, donde había un  ventanal, un poste, un alero vencido o un tejadillo altamente significativo para el pincel, se había transformado. Y es que la arquitectura albercana al ser de un lugar habitable es lógico que tuviera que sufrir los arreglos o cambios que se precisaban.
El escenario no podía permanecer intacto. Incluso, a veces, tenía que sufrir de los comentarios de personas no entendidas que se manifestaban en contra del natural tipismo y peculiar sincronía de vida, costumbres y paso de los tiempos.
Luego llegaron los de Bellas Artes, exigían mucho y aportaban poco y el pueblo tuvo que sufrir estos entorpecimientos que con buenas intenciones, las buenas gentes del lugar, en muchas ocasiones no tenían medios para hacer los cambios  o arreglos que se necesitaban. Y amenazaba el ladrillo, el material más fácil de conseguir y más antiestético para el lugar.
Todos estos inconvenientes y muchos más estaban presentes día a día en un pueblo en el que la agricultura y ganadería aportaban muy poco y apenas nada el turismo.
Las cuadras empezaban a ser antiestéticas, por las calles apenas podían pasar ya cerdos, vacas, caballos, carros de paja, camionetas,… Es decir, la natural forma de vida, conjugada perfectamente con el medio ambiente pasaba por malos momentos.
En el monte el carbón apenas ya daba y comenzó la repoblación forestal, los pinos daban buenos sueldos pero un trabajo atroz. Hemos tenido amigos que después de pasarse el día poniendo pinos en Batuecas, con la correspondiente caminata por la tarde bailaban “sueltos” en la plaza como si tal cosa.
 Y llegó la necesaria salida de  tenerse que ir a los países europeos donde se podían  sacar unas pesetitas, teniendo que dejar en algunas ocasiones  a los hijos con los abuelos. El pueblo se despoblaba y en la década de los sesenta se notaba muchísimo.
Era de un verdadero sacrificio para sus gentes conservar estos enormes caserones. Lo mismo que sucedía con sus trajes, costumbres y tradiciones, que se iban perdiendo e invadían los modernismos que llegaban de la gran ciudad.
Hoy nos alegramos después de conocer aquellos malos momentos de “moscas y mosqueos” oír decir que La Alberca es uno de los pueblos más bonitos –típicos, interesantes, atractivos,..- de España. La Alberca se lo merece. Y lleva con orgullo- pese a todos los malos momentos que ha tenido que vivir, que su 75 aniversario como Monumento Nacional  ha constituido un verdadero éxito.
Escritores, pintores, poetas, gentes del cine, del teatro, personas de prestigio y numerosísimas excursiones acuden al lugar y quedan admirados. Tengo que volver, dicen y vuelven.
Hoy la Alberca bien se lo merece y aquellas personas que visiten el pueblo y se paren a hablar con los naturales, que en buen tiempo se siguen sentando en los poyos de sus puertas, esquinas o rincones, sepan que han sido ellos quienes no han dejado que su pueblo se despoblara y perdiera y oirán que han trabajado en el campo, en los pinos, han hecho de extras en películas, salen con la campanilla, siguen bordando y les gusta seguir haciendo su vida a modo tradicional, como las hicieron  sus padres y generaciones anteriores. Y estoy casi seguro que les hablarán del 75 aniversario de ser nombrado nuestro pueblo, el primero de España Monumento Nacional. La Alberca se lo merece.
¡Ah, y si van ahora en estos días del 17 de enero día de San Antón, pueden ver las fiestas que hacen en su Plaza Mayor a ese cerdito que anda seis meses libremente  por sus calles y en ese día se rifa! Beneficia  y agasaja.

¡Suerte!- LA ALBERCA SE LO MERECE